21/03/2018JUSTICIA

Casa de Justicia. Con más de 3 años de acción en Coronel Suárez.

Los alcances del organismo pensado para las personas de menores recursos.

Desde octubre del año pasado la Casa de Justicia funciona en la calle San Martín al 431 de la ciudad. Está ubicada ahora en un lugar más visible, luego de 3 años y medio de trabajo en la ciudad.

Consultada la Dra. Evangelina Mollevi, a cargo del organismo, dijo que “nos dedicamos fundamentalmente a temas de familia, más que nada de alimentos, régimen de comunicación; y también tratamos muchos temas de filiación. Esas son las problemáticas que tratamos, además de algún otro tema legal o jurídico por el cual la persona requiere asesoramiento. En el tema penal trabajamos con la Defensoría de Bahía Blanca y le brindamos asesoramiento”.

Se trata de “asesoramiento para las personas que no tienen recursos económicos para pagar un abogado particular. En ese caso le brindamos asesoramiento y, si es competente a nuestra función, iniciamos el trámite que se deba en cada caso”.

Explica que el trabajo del organismo es “en la etapa extra judicial. Estamos en la etapa previa a lo que es el juicio. Siempre trabajamos en mediación. Cuando la persona se acerca, nos comenta su problemática, si es un tema de familia –cuidado personal de los niños, régimen de comunicación, alimentos, etc.- se le ofrece iniciar una mediación que es totalmente voluntaria. Citamos a la otra parte, le informamos de qué se trata, explicamos que nosotras estamos como mediadoras. Participamos siempre en las mediaciones con la Lic. en Psicología Josefina Schwerdt y entre las dos los ayudamos para ver si podemos llegar a un acuerdo. Nadie está obligado a firmar algo en lo que no está conforme. Nuestra función es ayudar a las personas a solucionar el conflicto de manera voluntaria, de común acuerdo, sin la necesidad de judicializarlo”.

¿Qué cosas obran en contra para no alcanzar acuerdos? La Abogada Evangelina Mollevi, titular de la Casa de Justicia de Coronel Suárez, explica que “muchas veces en las mediaciones tratamos de motivarlos en el sentido que es un paso estar sentados en la búsqueda de un acuerdo, donde todos podemos dialogar. Al momento de sentarnos a dialogar remarcamos que es un paso el estar en el organismo, en el marco de una mediación. Y como siempre se trata de niños nosotros pedimos que piensen en ellos. En muchas oportunidades hay problemas personales, de índole de pareja, que a veces es difícil separar. Otras veces no.

La prioridad son los chicos y más allá de las discusiones que hay siempre hay un vínculo afectivo que los une, que son esos chicos. Eso nos ayuda mucho a hacer ese acuerdo”.