Emiliano Gardiner se consagró campeón jinete en la 60ª edición del Festival de Jesús María
El jinete suarense Emiliano Gardiner volvió a dejar bien alto el nombre de Coronel Suárez al consagrarse campeón jinete del Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María, en su histórica 60ª edición. Desde Córdoba, y en diálogo con La Nueva Radio Suárez, compartió sus sensaciones tras una participación que volvió a darle grandes satisfacciones.
Gardiner expresó que vivir Jesús María siempre es especial, pero que esta edición tuvo un condimento distinto por tratarse de un número tan significativo. Contó que la primera noche de monta fue clave, ya que logró un muy buen puntaje que le permitió encaminar el campeonato. Luego, con regularidad en las restantes montas, pudo sostenerse en los primeros lugares y quedarse con el título en la suma final.
Además, el domingo tuvo un broche extra reservado para los mejores del certamen, donde también logró imponerse. Comentó que fue invitado a montar caballos de un propietario de Río Negro, quien confió en él para esas montas, y destacó la satisfacción de haber respondido con buenos resultados y dejar conforme al dueño de los animales.
El jinete suarense remarcó que Jesús María es el festival más grande y anhelado para cualquier montador y que competir allí representa el máximo sueño dentro de la jineteada. Señaló que en esta edición le llamó especialmente la atención la enorme cantidad de público, con tribunas colmadas todos los días, y una presencia muy marcada de gente joven, que luego continúa la fiesta en las peñas y actividades paralelas.
Consultado sobre la preparación, Gardiner explicó que no tiene rituales especiales y que enfrenta cada monta con la experiencia que dan los años y la costumbre de hacerlo todos los fines de semana. Reconoció que la suerte también juega su papel, ya que los caballos pueden tener días distintos, y que muchas veces el resultado depende de ese equilibrio entre preparación y azar.
Con apenas 28 años, Emiliano recordó que se subió a un caballo por primera vez a los tres, prácticamente antes de aprender a caminar, y que la pasión por la jineteada le viene de herencia, de sus abuelos y bisabuelos. Afirmó que para él la jineteada representa una tradición profundamente arraigada, parte de la identidad cultural, y que merece ser respetada y preservada.
Gardiner también destacó el acompañamiento constante de la gente de Coronel Suárez y de su familia, a quienes considera su principal sostén. Dijo que los mensajes de apoyo y el cariño que recibe son un gran aliciente, y que poder volver con un logro para compartir con los suyos es la mayor satisfacción.
Finalmente, aseguró que, aunque el triunfo genera alegría, también renueva el desafío de seguir compitiendo y buscando la clasificación para futuras ediciones, sabiendo que el nivel es muy alto y que cada año hay que redoblar esfuerzos. Con humildad y perseverancia, Emiliano Gardiner ya piensa en lo que viene, con el objetivo claro de seguir representando a Suárez en los principales escenarios del país.
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