Villa Belgrano despidió a una enfermera con vocación: Silvina Barker se jubiló tras 39 años de servicio
Villa Belgrano despidió a una enfermera con vocación: Silvina Barker se jubiló tras 39 años de servicio
El viernes no fue un día más en el CAPS de Villa Belgrano. Entre saludos, emociones contenidas y una decoración especial que rompe con la rutina habitual, Silvina Barker transitó sus últimas horas de trabajo como enfermera, poniendo fin a una trayectoria de 39 años dedicada al cuidado de otros.
“Es un día muy festivo para mí”, cuenta, con una mezcla de alegría y nostalgia. Aunque formalmente inicia un período de vacaciones antes de cumplir la edad jubilatoria, sabe que esta vez la pausa es definitiva: “Es como que salgo de vacaciones… eternas”.
Como en todo recorrido largo, el final inevitablemente remite al comienzo. Silvina recuerda su primer día con claridad: los nervios, la incertidumbre y el desafío de empezar en un entorno nuevo tras haberse formado en Bahía Blanca. “No sabía mucho, pero me ayudaron las compañeras. Fui aprendiendo con el día a día”, relata, destacando el valor del trabajo en equipo que la acompañó durante toda su carrera.
Gran parte de su vida profesional transcurrió en el Hospital, donde trabajó más de tres décadas, antes de regresar a los CAPS tras la pandemia. En Villa Belgrano encontró una comunidad que hoy la despide con afecto. “Es hermosa la gratitud de la gente”, asegura.
Y lo ejemplifica con una anécdota reciente que resume el impacto de su labor: “Ayer un muchacho me dijo que yo lo había vacunado a él y a sus hijos. Eso te hace pensar que uno dejó una huella”.
A lo largo de los años, su tarea fue mucho más que técnica. Silvina define el rol de la enfermería como integral: “Somos esposas, madres, psicólogas, asistentes sociales… somos todo para el paciente y su familia”. Esa cercanía humana, asegura, es lo más valioso de la profesión: acompañar, contener y ver la recuperación de quienes atraviesan momentos difíciles.
Al mirar hacia atrás, no duda en señalar que la enfermería exige algo más que formación: “Tiene que ser vocación. No puede verse solo como una salida laboral. Cuando te gusta ayudar, se nota”. También deja un mensaje para las nuevas generaciones: jerarquizar la profesión y continuar formándose. “Es una carrera que requiere estudio y compromiso”, enfatiza.
Referente para colegas más jóvenes —aunque ella lo toma con humildad—, Silvina reconoce que uno de los aspectos más difíciles de este cierre es despedirse del día a día compartido: “Voy a extrañar mucho a mis compañeras y a la gente”.
El futuro, sin embargo, llega con nuevos proyectos. Entre nietos que ya planean visitas, la idea de estudiar idiomas y disfrutar de actividades simples, hay una imagen que resume esta nueva etapa: “Voy a salir a mirar vidrieras a la mañana. Parece una pavada, pero hay que tener tiempo”.
Así, entre emociones encontradas y el reconocimiento de toda una comunidad, Silvina Barker se despide de su profesión dejando una marca profunda: la de una vida guiada por la vocación, el compromiso y el cuidado de los demás.
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