HOYSOCIEDAD

Un espacio para conectar con uno mismo: llega el taller de Journaling a la Biblioteca Popular Sarmiento

La Biblioteca Popular Sarmiento continúa apostando a nuevas propuestas culturales y creativas para la comunidad. En esta oportunidad, el sábado 7 de marzo será escenario de un taller de journaling, una invitación a frenar el ritmo cotidiano y regalarse un momento de conexión personal.

La iniciativa surge del trabajo constante de la comisión directiva, que busca ampliar las actividades de la institución y acercar nuevas experiencias a los vecinos. “Nuestro objetivo es avanzar con talleres y propuestas que no solo mantengan viva la historia de la biblioteca, sino que también atraigan nuevos asociados y abran espacios distintos en Coronel Suárez”, expresó Graciela Gangone, integrante de la comisión.

La propuesta llega de la mano de Anabel Holzmann, suarense radicada en Valencia, España, desde hace ocho años. Aprovechando su visita al país, decidió compartir este hobby que practica desde hace tiempo y que, según cuenta, la acompaña desde la infancia sin que entonces supiera que tenía nombre.

¿Qué es el journaling?

“El journaling es, básicamente, llevar un diario personal, pero de distintas maneras”, explica Anabel. Puede ser escritura, collage, frases, poemas, recortes de revistas, tickets de recitales o viajes, fotografías, texturas. Es una hoja en blanco que se llena con emociones y vivencias.

Ella lo define como una “meditación activa”: un momento para desconectar de las pantallas, reconectar con uno mismo y plasmar lo que se siente. “No hace falta ser creativo ni tener experiencia. Es algo súper intuitivo. Lo importante es animarse a empezar”.

Cada página refleja un estado de ánimo. Habrá días con hojas cargadas de colores, recortes y palabras; otros, más simples y minimalistas. Todo habla. Todo cuenta una historia. Y con el tiempo, esos cuadernos se convierten en un registro emocional que permite mirar hacia atrás y descubrir cómo hemos cambiado.

Un taller para aprender y compartir

Si bien el journaling es profundamente personal, también puede vivirse como una experiencia colectiva. El taller brindará herramientas básicas para comenzar: pequeñas guías para quienes se sienten frente a muchos materiales y no saben por dónde empezar.

“Las tres horas se pasan volando”, anticipa Anabel. Habrá intercambio, mates compartidos, sorteos y pequeños souvenirs. Más que una clase técnica, será un espacio para crear, conversar y encontrarse.

El taller tendrá dos horarios para adaptarse a distintas rutinas:

Turno mañana: de 10 a 13 hs.

Turno tarde: de 15 a 18 hs.

El costo es de 20 mil pesos y las inscripciones ya están abiertas. Los interesados pueden acercarse a la biblioteca o comunicarse con miembros de la comisión directiva.

Se solicita llevar un cuaderno, materiales recortables (revistas, papeles, recuerdos de viajes, entradas, frases guardadas) y útiles para trabajar. Durante la jornada también se compartirán algunos materiales adicionales.

Volver al papel, volver a uno mismo

En tiempos dominados por lo digital, la propuesta invita a volver a lo manual. “Hacer cosas con las manos nos ayuda a desconectar de verdad”, señala Anabel. Para quienes escribieron un diario íntimo en la adolescencia, será también una forma de reencontrarse con aquella práctica, pero resignificada.

El sábado 7 de marzo no será solo un taller creativo. Será una pausa. Un espacio propio. Una hoja en blanco esperando emociones.

La invitación está hecha: acercarse, animarse y descubrir que, a veces, todo lo que necesitamos es un cuaderno, unas tijeras y el permiso para sentir.