HOYSOCIEDAD

Trabajo social y cooperación, ejes del mensaje de la Diaconía y Stiftung Verbundenheit

En el marco de la visita del embajador alemán al distrito de Coronel Suárez, también se desarrolló un espacio de intercambio centrado en el trabajo social, la cooperación institucional y los desafíos actuales de las comunidades.

La directora de la Diaconía de la Congregación Evangélica Alemana, Marisa Stehle, puso en valor el trabajo solidario como punto de encuentro entre instituciones. Explicó que desde la congregación desarrollan tareas con niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad social, a través de centros de día donde se utilizan herramientas como el arte, la música y la escritura para acompañar procesos emocionales y educativos.

Stehle destacó que estas prácticas pueden compartirse con otras instituciones, generando un intercambio de experiencias que fortalezca el trabajo comunitario. En ese sentido, subrayó la importancia del servicio al prójimo como eje central de la acción social.

Durante su intervención también se mencionó la iniciativa de plantar árboles en cada comunidad visitada, como símbolo de crecimiento, arraigo y continuidad, una acción que se replica en distintos puntos del país.

Por su parte, el presidente de la Federación de Asociaciones Argentino-Germanas, Germán Lehrke, volvió a remarcar la necesidad de construir redes entre instituciones, promoviendo el trabajo conjunto y el fortalecimiento de la identidad cultural.

El espacio permitió visibilizar que, más allá de lo protocolar, la visita también tiene un fuerte componente de cooperación y desarrollo social, con posibilidades concretas de articulación a futuro.

Sumar a los jóvenes al trabajo en instituciones

El desafío de sumar jóvenes a las instituciones, eje del mensaje de Stiftung Verbundenheit.

Uno de los planteos más concretos y actuales de la jornada estuvo a cargo de Gabriel Podevils, responsable para Latinoamérica de Stiftung Verbundenheit, quien puso el foco en la necesidad de renovar las instituciones a través de la participación juvenil.

Destacó la calidez de la comunidad local y el valor cultural que se transmite en Coronel Suárez, pero advirtió que el principal desafío no es exclusivo de la colectividad alemana, sino común a todas las instituciones: la falta de recambio generacional.

Podevils explicó que el trabajo de la fundación se orienta a acercar a jóvenes —entre 16 y 40 años— a las asociaciones mediante proyectos culturales, sociales, académicos y económicos. Señaló que incluso muchas veces quienes terminan sosteniendo las instituciones no necesariamente tienen ascendencia alemana, sino que se integran como parte activa de la comunidad.

En ese sentido, planteó que no se trata de reemplazar tradiciones, sino de complementarlas con nuevas miradas para evitar que las instituciones pierdan vitalidad. Advirtió que, sin este proceso, existe el riesgo de que en el futuro las asociaciones se conviertan en espacios sin vida.

También propuso avanzar en acciones concretas a corto plazo para generar ese acercamiento, remarcando que incluso la incorporación de unos pocos jóvenes puede generar un efecto multiplicador.

El propio embajador acompañó este concepto, al señalar que sin la participación de las nuevas generaciones será difícil sostener el legado cultural en el tiempo.

El intercambio dejó en claro que el futuro de las asociaciones dependerá en gran medida de su capacidad de adaptación y de abrir sus puertas a nuevas generaciones, manteniendo al mismo tiempo la identidad que les dio origen.