HOYSOCIEDAD

Hoy 6 de agosto se celebra el Día del Ingeniero Agrónomo

El productor juega un papel fundamental para satisfacer a la población mundial con la cantidad de alimentos necesaria, de calidad e inocuos para la salud humana, animal y para el ambiente. Para ello, el ruralista cuenta con un socio clave, los profesionales de las ciencias agropecuarias. Resulta necesario reconocer a esta persona, y a su labor imprescindible para el desarrollo de la sociedad.

La actual forma de vida requiere cada vez más cantidad y más calidad de cualquier bien o servicio que el hombre y la sociedad necesitan. Y para lograr esto es necesario, en primera medida, tener conocimiento.

Las sociedades del mundo requieren alimentación en calidad, en cantidad y en inocuidad. Y los ingenieros nos encontramos inmersos en ese requerimiento.

Todo empieza con la formación académica como primer puntapié de la capacitación del profesional; el trabajo continuo en el campo, la investigación aplicada y los cursos de actualización constituyen la dinámica de una ingeniería requerida por toda la sociedad.

Producir alimentos para todos los habitantes del mundo -cifra que crece año tras año- implica un desafío que los productores deben asumir cada campaña agrícola; la obligación de producir más y mejor, con responsabilidad empresarial, técnica y ambiental.

En todos los países productores de alimentos, el Gobierno aplica diferentes políticas agropecuarias, que permiten al hombre de campo producir diferentes alimentos; sea para su propia población o para otros países que necesiten, lo que genera divisas para el Estado.

Aquellos países tienen claro que deben producir alimentos para muchas personas, que viven en regiones muy densamente pobladas, y para muchas otras que padecen hambrunas en diferentes partes del mundo. De manera permanente, estos países apuestan a formar más y mejores profesionales.

La necesidad de alimentos es cada vez mayor, y la única forma de satisfacerla es mediante el trabajo exhaustivo de la naturaleza, acompañado con el conocimiento humano bien aplicado.

La labor de los profesionales en Ciencias Agropecuarias es la principal herramienta para generar alimentos que respeten los estándares de calidad establecidos, que satisfagan las demandas del productor y que no generen externalidades alrededor de los establecimientos productivos.

Debido a ello, las ciencias dedicadas al campo resultan cada vez más necesarias. Y en la actualidad tienen una importante misión a realizar, como lo es producir más alimentos por unidad de superficie con un cuidado exhaustivo del ambiente.

Debemos darle un lugar preponderante al hombre de campo, que nunca deja de producir, que no se amilana en seguir trabajando y que afronta los riesgos y acepta el reto de alimentar al mundo con inocuidad, calidad y resguardo de los recursos naturales y del ambiente.

Seguidamente, y a la par del productor, están los técnicos y los profesionales de la producción, que aportan sus conocimientos en el asesoramiento y en el guía de los procesos productivos.

Estas profesiones ya cumplieron más de un siglo. Cada 6 de agosto se celebra su día, debido a que, en 1883, en el instituto “Santa Catalina” de Lomas de Zamora (Buenos Aires) comenzaron a dictarse por primera vez en la Argentina los primeros estudios agrícolas. Con el tiempo, en todo el país aparecieron establecimientos y universidades que aún hoy siguen formando profesionales de estas áreas.

Estas carreras se dictan en un número importante de Facultades especializadas, públicas y privadas, que preparan profesionales capaces de dirigir, de ordenar y de encauzar las problemáticas del campo. Entre las múltiples actividades que desarrollan estos se destacan la dirección y la administración de establecimientos, y la producción agrícola, ganadera o mixta.

Fuente: La Gaceta.