Derecho a Saber: qué pasa con los bienes cuando una persona fallece
En una nueva edición del espacio “Derecho a Saber” por La Nueva Radio Suárez, el abogado Juan Bautista Luqui abordó un tema tan inevitable como necesario: la sucesión y qué ocurre con los bienes tras el fallecimiento de una persona.
“Desde el mismo instante en que una persona muere, sus herederos pasan a ser titulares de sus bienes”, explicó Luqui, aclarando que, si bien esto ocurre de manera inmediata desde el punto de vista legal, luego debe formalizarse a través de los trámites correspondientes.
El abogado detalló que existe un orden sucesorio establecido por la ley. En primer lugar, heredan los hijos en partes iguales. En caso de no haberlos, heredan conjuntamente los padres y el cónyuge. Si tampoco existen, la herencia corresponde a los hermanos. Además, explicó que, si un hijo falleció antes, sus propios hijos (los nietos del causante) ocupan su lugar en la herencia.
Otro punto clave es la llamada “porción disponible”, que actualmente representa el 33% de los bienes y que una persona puede destinar libremente mediante testamento. El resto debe distribuirse según lo establece la ley.
Luqui también remarcó que no solo se heredan bienes, sino también deudas. “Las deudas se pagan con los bienes de la persona fallecida, pero hay que tener cuidado: si el heredero actúa de mala fe, por ejemplo, ocultando bienes, puede llegar a responder con su propio patrimonio”, advirtió.
En cuanto al proceso, explicó que la sucesión tiene una primera etapa en la que se acredita el vínculo con el fallecido. Allí no se discuten bienes, sino que el juez determina quiénes son los herederos. Esta instancia suele resolverse en aproximadamente tres meses.
Luego llega la etapa de distribución de los bienes. En este punto, el abogado fue claro: “Lo ideal es que los herederos se pongan de acuerdo. Si no lo hacen, el juez decide cómo se reparte, y generalmente no es como las partes hubieran querido”. Además, señaló que en estos casos interviene un profesional designado por la justicia que puede cobrar honorarios elevados, encareciendo significativamente el proceso.
Respecto a los tiempos, indicó que, si no hay conflictos, la división de bienes puede resolverse en poco tiempo tras la declaratoria de herederos. También destacó que no existe un plazo límite para iniciar la sucesión: “Se puede hacer en cualquier momento, no se pierden los derechos por el paso del tiempo, salvo situaciones excepcionales como la posesión prolongada de un bien por parte de un tercero”.
Entre las recomendaciones prácticas, Luqui subrayó la importancia de reunir toda la documentación necesaria (partidas de nacimiento, matrimonio y defunción), no tomar decisiones unilaterales y consultar siempre con un abogado antes de disponer de los bienes.
Finalmente, dejó un mensaje claro: “Lo peor que puede pasar en una sucesión es que los herederos se peleen. Cuando se mezclan los conflictos personales con lo económico, generalmente todos terminan perdiendo”.
El espacio volvió a dejar en evidencia la importancia de informarse y actuar con responsabilidad ante un proceso que, tarde o temprano, alcanza a todas las familias.
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