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Derecho a Saber: qué hacer ante una estafa digital y cuáles son tus derechos

Las estafas digitales se han convertido en uno de los delitos más frecuentes de los últimos años. A través de llamados telefónicos, mensajes de texto, correos electrónicos falsos o publicaciones en redes sociales, los delincuentes logran engañar a miles de personas y acceder a sus cuentas bancarias, billeteras virtuales o datos personales.

En una nueva entrega de la columna "Derecho a Saber", el abogado Juan Bautista Luqui explicó cuáles son las modalidades más comunes de estas maniobras, qué hacer si una persona es víctima y cuáles son las responsabilidades de los bancos frente a estos casos.

Según explicó el profesional, es importante distinguir entre una estafa y un fraude. La estafa ocurre cuando una persona es engañada para entregar dinero o bienes, como sucede en falsas ventas por redes sociales. El fraude, en cambio, implica una maniobra más compleja, como la falsificación de documentos o la apertura de cuentas bancarias utilizando identidades ajenas.

Las modalidades más comunes

Entre los mecanismos más utilizados por los delincuentes se encuentran:

• Phishing: mensajes o correos electrónicos que simulan ser de bancos o empresas y solicitan claves, usuarios o datos personales.
• SMS falsos: alertas sobre supuestos bloqueos de tarjetas o movimientos sospechosos.
• Falsos soportes técnicos: llamados que buscan obtener códigos de verificación o claves de acceso.
• Estafas en Marketplace e Instagram: ventas de productos que nunca se entregan.
• Robo de identidad: utilización de datos personales para abrir cuentas o solicitar créditos.
• Falsos sorteos o premios: anuncios que prometen beneficios inexistentes para obtener información privada.

Luqui remarcó que muchas veces las víctimas actúan de buena fe y son engañadas mediante procedimientos cada vez más sofisticados.

“Las páginas falsas son prácticamente idénticas a las originales, utilizan los mismos logos y terminología. Los delincuentes tienen una gran habilidad para engañar y cualquier persona puede caer en un momento de distracción”, explicó.

¿Qué hacer si fui víctima?

Ante una sospecha o una estafa consumada, el abogado recomienda actuar de inmediato:

1 - Comunicarse con el banco o la entidad financiera para bloquear operaciones.
2 - Guardar toda la evidencia posible: capturas de pantalla, mensajes, correos electrónicos y registros de llamadas.
3 - Realizar la denuncia policial o ante la fiscalía correspondiente.
4 - Iniciar el reclamo formal ante el banco, la billetera virtual o la plataforma involucrada.
5 - Si no hay respuesta satisfactoria, consultar a un abogado para avanzar mediante una mediación obligatoria y, eventualmente, una demanda judicial.

La responsabilidad de los bancos

Uno de los puntos centrales abordados por Luqui es que la legislación argentina considera que las entidades financieras son las expertas en materia de seguridad informática y, por lo tanto, tienen una responsabilidad especial en la prevención de estas maniobras.

“El banco no puede limitarse a decir que la persona ingresó una clave o hizo clic en un enlace. La ley entiende que el banco es quien debe adoptar las mayores medidas de seguridad”, señaló.

Además, recordó que el Banco Central exige a las entidades monitorear operaciones inusuales. Por ejemplo, si una persona que nunca solicitó créditos de manera online realiza repentinamente una operación de gran magnitud, el sistema debería detectarla y generar controles adicionales.

La ley protege a los usuarios

El abogado destacó que estos reclamos se encuentran amparados por la Ley de Defensa del Consumidor y que existen numerosos fallos judiciales favorables a las víctimas.

“Hay casos en los que la persona incluso ingresó la clave token engañada por los delincuentes y, aun así, la Justicia ordenó que se le devolviera el dinero y se la indemnizara”, explicó.

Asimismo, recordó que cuando los bancos brindan una mala atención, niegan información o maltratan al cliente durante el reclamo, puede corresponder una indemnización adicional por daño punitivo.

Un mensaje para la comunidad

Finalmente, Luqui insistió en que quienes hayan sido víctimas de una estafa no deben resignarse ante una primera negativa de la entidad financiera.

“La gente tiene que saber que la ley está de su lado. No debe quedarse únicamente con la respuesta del banco. Existen herramientas legales para reclamar, recuperar el dinero y obtener una reparación por los perjuicios sufridos”, concluyó.

La prevención sigue siendo fundamental, pero cuando el engaño ocurre, conocer los derechos puede marcar la diferencia para lograr una solución.