HOYSOCIEDAD

Cáritas organiza un nuevo remate solidario para asistir a familias en situación crítica

Cáritas organiza un nuevo remate solidario para asistir a familias en situación crítica

En los estudios de la Radio, las integrantes de Cáritas Parroquial, Gladys Pietra y Virginia Saint Cricq, brindaron detalles sobre el remate solidario que se realizará el próximo 9 de mayo, una iniciativa clave para sostener la ayuda a familias vulnerables de la comunidad.

El evento tendrá lugar en el Salón San Cayetano, ubicado en calle Moreno entre Necochea y Pringles, a partir de las 14:30, y contará nuevamente con la colaboración desinteresada del martillero Nelson Lázaro.

Un remate con sentido solidario

El remate se nutre exclusivamente de donaciones de vecinos, quienes acercan objetos en buen estado para ser vendidos a precios accesibles. “Recibimos cosas que funcionen, que sirvan. No es para descartar lo que está roto, sino para darle una segunda vida y que alguien más lo pueda aprovechar”, explicaron.

Entre los elementos más buscados se encuentran muebles, herramientas, aberturas y electrodomésticos, siempre en condiciones de uso. También pueden donarse chapas, puertas o ventanas.

En cambio, aclararon que no se necesita ropa para este evento, ya que ese tipo de donaciones se canaliza a través de la ropería parroquial.

Recepción de donaciones y contacto

Durante la última semana previa al remate se recibirán donaciones en el salón en horario corrido, aproximadamente de 9 a 17 horas. Además, quienes no puedan acercarse pueden comunicarse para coordinar el retiro a domicilio.

Desde la organización remarcaron la importancia de pensar en quien comprará: “Hay que pensar que lo que se dona le tiene que servir a otra persona. Por ejemplo, televisores muy viejos o grandes ya no tienen salida y después no sabemos qué hacer con ellos”.

Un contexto cada vez más difícil

Más allá del evento, las referentes de Cáritas describieron un escenario social complejo, con un aumento sostenido de la demanda. “Todas las semanas aparece alguna familia nueva. Eso es lo que más impacta”, señalaron.

La ayuda principal consiste en la entrega de bolsones de alimentos básicos —aceite, arroz, azúcar— que, si bien no resuelven la situación de fondo, representan un alivio inmediato. “Sabemos que no es mucho, pero hay familias que realmente lo necesitan y lo esperan”, remarcaron.

Familias, trabajo y acompañamiento

Uno de los aspectos más preocupantes es el crecimiento de familias jóvenes, especialmente madres solas con hijos, que se acercan en busca de ayuda. “El pedido más frecuente es trabajo. Y eso es lo más difícil, porque no tenemos cómo generarlo”, explicaron.

Además de la asistencia alimentaria, Cáritas realiza visitas domiciliarias con un enfoque de acompañamiento humano: “No vamos a juzgar, vamos a escuchar. A veces necesitan hablar, sentirse acompañados”.

También trabajan en incentivar la escolarización de los niños, no solo por la educación, sino porque muchas veces allí reciben su principal comida del día.

Más que asistencia: contención

Las entrevistadas destacaron que el objetivo no es solo material, sino también emocional y espiritual, sin imposiciones. “Tratamos de acompañar, de estar. Es un momento difícil y la gente necesita contención”.

En paralelo, continúa funcionando la ropería parroquial, donde se entrega ropa y frazadas, especialmente ante la llegada del invierno.

Una invitación a colaborar

Desde Cáritas hicieron un doble llamado a la comunidad: donar y participar. “Necesitamos que acerquen cosas, pero también que ese día vayan a comprar. Todo suma”, expresaron.

El remate del 9 de mayo se presenta como una herramienta solidaria concreta, donde la comunidad se organiza para dar respuesta, al menos en parte, a una realidad que golpea cada vez a más vecinos.