Brilla en TikTok y presenta “No hay discapacidad que quite capacidad”, parte II. “Cada uno tiene la fuerza para salir de los momentos malos”, dice
En octubre del año pasado, Martiniano Giménez entregó los pañales neonatales que había comprado con todo lo producido con la primera edición de su libro digital, y en estos días, acaba de lanzar la segunda parte de ese libro.
En el día de hoy cumple 22 años. Nació con 1,700 gramos y fue uno de los bebés prematuros del Servicio de Neonatología, cuando funcionaba este servicio pegadito ala terapia intensiva para adultos en el Hospital Municipal de Coronel Suárez. Su mamá, Lorena Rollheiser, entonces una jovencita de 22 años, fue una luchadora por la vida de su hijo: quería saber todo, cada procedimiento que le hacían al recién nacido.Y siempre confió en que su hijo iba a vivir. A medida que Martiniano fue creciendo, se ocupó de contarle cada detalle de ese largo período de internación. Eso es lo que está reflejado en la primera parte del libro.
Martiniano tiene más de 140.000 seguidores en la red social TikTok, ahí produce contenido donde aborda cuestiones como el bullying, la tolerancia, la aceptación y la superación personal. Su usuario es @martigimenezz
De visita en La Nueva Radio Suárez contó que “al principio, lo hacía como una cuestión de contar lo que me pasaba. Y a medida que pasó el tiempo me fui dando cuenta que la gente me apoyaba y me seguía. Por eso me dije que tenía que terminar esto con algo positivo, de una cierta forma”, relata. Así dice, “siempre fue mi objetivo, a partir que me dí cuenta que era en serio”.
Por los comentarios de sus seguidores, analiza que “hay gente de todas las edades, que pasa por muchos problemas cotidianos, que todos tenemos. Yo creía que iba a apuntar a un público más joven, pero la realidad es que hay gente muy grande, y de todas las edades también”.
Dice que le parece súper importante que se atienda la salud mental: “Tenía el prejuicio que la gente grande no entendía de salud mental y que no comprendía, que era ignorante. Claramente, me equivoqué”, concluye con absoluta honestidad.
Consultado en torno a cómo responde ante el pedido de consejo aclarando que no es ningún profesional, dice que “lo que aconsejo es con mi punto de vista, mi vivencia. Si bien los caminos son diferentes, distintos, lo que podemos tener en común es la ansiedad, el estrés, los ataques de pánico. La gente nos tomamos las cosas de diferentes formas. Mi consejo es que es un proceso en el que hay días en que vas a estar lastimado, triste. El día que estés bien, no creas que se terminó. Seguí en el proceso, yendo a terapia o lo que el tratamiento indique a cada uno. Porque a veces, la mente es muy engañosa. Me pasó de decir que estoy bien, y la verdad es que no. Es un proceso durísimo, se puede salir o se convive con lo que a cada uno le pasa. Por eso aconsejo que sigan el proceso, sean persistentes. Cada uno tiene una fuerza para salir de los momentos malos”.
Dice que su fuente de inspiración es lo que tuvo que pasar hacia atrás. Cuenta que se dice a sí mismo: “Engancho lo de ayer con el ahora, y me digo que tiene sentido que yo hoy esté acá, porque atrás la sufrí, la pasé. Cuando uno se hace esa película -del recorrido realizado en pro de la vida-, uno se da cuenta de lo valioso que es”.
¿Qué va sintiendo Martiniano a sus 22 años? Responde que las cosas que siente, es “más que nada, que cuando no sanamos lo de atrás, sale. Por algún lado sale. La ansiedad, el estrés, nos está queriendo decir algo: que la mente no está bien y que hay cosas que dejamos en el aire, que no pueden quedar en el aire, sin resolver”. Relata que cuando empezó con sus videos de TikTok, se sentía muy solo, entonces, prendió una cámara, “a ver qué pasa”. Fue así, dice: “No hay otra definición. Pongo la cámara en el sitio y hablo. Transparentemente. Con sentimiento. No lo grabo dos veces. Como me salga. Así es más natural”.
Sobre el segundo libro, aclara, “es la continuidad del primero. El primero lo escribí en menos de una semana, fue todo tirar y tirar de una. En el segundo, lo pensé un poco más. Si bien no dejó de ser natural y de ser sentimientos puros, lo edité un poco más, con una portada y otro remarque. Es la continuidad del primero, enfocándome un poco más en forma argumentativa, no tan sin filtro como en el primero. Para que el público lo entienda mejor”.
Consultado si piensa seguir en esta línea de escribir libros, dice que, por ahora, no visualiza un tercer libro: “No sé si dejé la vara muy alta. Me pregunto ¿qué viene después de esto? Siento que para hacer un tercero se me va a complicar, porque lo que escribí en el segundo es mi vida. Tengo que vivir más para escribir un tercero”.
En torno a los comentarios negativos que pueda recibir en la red social, dice que lo habla. Y “si me afecta bastante, lo expongo en la plataforma en los seguidores que me apoyan y siguen. Y si es necesario, lo bloqueo también. Lo sobrellevo bien. Nunca hay que olvidarse de lo que uno es, aunque sea difícil saber lo que uno es”.
Sigue enseñando cuando les dice a las personas que tengan cosas para decir, sentimientos para expresar: “Les diría que saquen todo eso, todos podemos y todos pueden. Con quien sea, no precisan prender una cámara. Háganlo porque es muy importante hacerlo, aunque sea difícil. Busquen la forma. La forma buena”, dice este joven, que no deja de dar mensajes positivos, desde su propia vivencia.
“Cuando hablo para el resto, hablo para mí también”, indica Martiniano Giménez. Y cuenta que “en algún momento con todo esto, yo sentí que le falté respeto a la vida. Porque me la agarré con la vida. Y la vida, no tenía nada que ver”.
¿Cuáles son tus sueños?, fue una de las preguntas, y su respuesta: “Yo creo que no hay mejor sueño que ser feliz. Que esté incluida la felicidad”.
Quienes quieran comprar, la versión digital de la segunda parte de “No hay discapacidad que quite capacidad”, se debe comunicar por las redes sociales de Martiniano, a través de Face o Instagram. Y por supuesto, que espera que mucha gente más lo siga en sus publicaciones en la red social TikTok.
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