Ana Garippe: “Sacar a un niño de su casa es partirle el corazón al medio”
En los estudios de La Nueva Radio Suárez recibimos a Ana Garippe, directora del Área de Niñez y Adolescencia de la Municipalidad de Coronel Suárez, quien compartió un panorama profundo y sincero sobre el trabajo que se realiza en el distrito para proteger a niños, niñas y adolescentes en situación de vulneración de derechos.
La funcionaria participó recientemente de un encuentro regional en Bahía Blanca, donde se realizó el cierre de la primera capacitación del ciclo destinada a equipos de hogares convivenciales. “Es súper importante tener estos espacios para repensar prácticas. No es fácil movilizar equipos completos, pero pudimos viajar y nuestro distrito fue uno de los que más participación tuvo”, destacó.
Un hogar que forma parte del sistema provincial
Coronel Suárez cuenta con un Hogar de Niños, Niñas y Adolescentes enmarcado en la Ley Provincial 13.298, que regula el Sistema de Promoción y Protección Integral de Derechos. Allí pueden alojarse hasta diez chicos y chicas de entre 3 y 18 años.
Garippe aclaró que el funcionamiento actual dista mucho de la imagen que muchos aún conservan de los “hogares de antes”. Hoy se trata de dispositivos transitorios, donde la permanencia está limitada por ley a un máximo de seis meses, período en el que se trabaja intensamente para revertir la situación que motivó la medida.
“La medida de abrigo es la última opción. Sacar a un niño de su casa es partirle el corazón al medio. Es separarlo de su entorno, de su mamá, de su papá, de todo lo conocido”, expresó con contundencia.
El trabajo con las familias, siempre
El proceso comienza generalmente con alertas de las escuelas ante situaciones de riesgo. A partir de allí interviene el Servicio Local, que despliega estrategias de acompañamiento con la familia. Solo cuando las situaciones son extremadamente graves o no logran revertirse, se toma la medida excepcional de abrigo.
“El trabajo es en doble foco: con el niño y con la familia. Nunca dejamos de intentar trabajar con la familia, salvo situaciones extremas. Los chicos piden volver a su casa, y nuestro objetivo es mejorar las condiciones para que eso sea posible”, explicó.
Sin embargo, no siempre se logra la revinculación. En algunos casos se avanza hacia la adopción —para lo cual Garippe alentó a inscribirse en el registro correspondiente en Bahía Blanca— y en otros, cuando los adolescentes son más grandes, se trabaja en el “autovalimiento”: la construcción de un proyecto de vida propio.
Una realidad que también atraviesa a Suárez
Garippe fue clara al señalar que Coronel Suárez no está exento de problemáticas graves: violencia física y psicológica, abuso sexual, negligencia y conflictos familiares complejos. “No escapamos a las estadísticas generales. A veces creemos que acá no pasa, pero pasa.”
También mencionó nuevas dinámicas familiares, separaciones conflictivas y adultos desbordados por contextos económicos y sociales difíciles. “Cuando los adultos estamos complicados para ejercer nuestro rol, el impacto directo se ve en la crianza”.
En ese sentido, remarcó la importancia de los espacios terapéuticos y de pedir ayuda a tiempo. “Un espacio de escucha puede evitar una marca para toda la vida. Los niños no se olvidan”.
Un trabajo atravesado por la frustración
El equipo que integra el hogar y el área de niñez trabaja, según sus palabras, “cotidianamente con la frustración”. Hay avances y retrocesos, procesos largos y silenciosos, intervenciones que no siempre dan los resultados esperados.
“Estamos como en una trinchera, dando batallas sin rendirnos”, graficó. Y aunque reconoció que no hacen magia, también subrayó que cuando un niño logra integrarse a una familia adoptiva o regresa a su hogar en mejores condiciones, ese logro renueva las fuerzas.
Actualmente el hogar se encuentra casi siempre completo, algo que —según indicó— se mantiene desde la pospandemia. En el caso de niños más pequeños, se articula con el sistema de familias acogedoras de Bahía Blanca, mientras se intenta desarrollar una red similar en el distrito.
La importancia de las redes
Finalmente, la directora hizo un llamado a la comunidad a fortalecer las redes de acompañamiento cotidiano: “Si vemos a una mamá desbordada, ofrecer ayuda. Cuidar a los chicos un rato, acompañar. Esas pequeñas cosas suman muchísimo.”
Porque, como resumió, el objetivo es uno solo: “Que los niños pasen la mejor infancia posible. Y siempre, si se puede, con su familia”.
Un trabajo silencioso, complejo y profundamente humano que se sostiene, día a día, con compromiso y vocación.
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