A tres años de la muerte de Ricardo Iorio, inauguraron la imponente escultura homenaje en las sierras de Coronel Suárez
La obra realizada por el escultor y amigo del músico, Rodolfo “Roppo” Marsch, se levanta en medio del cordón serrano, en una zona vinculada a los antiguos fortines de frontera. La figura tiene seis metros de altura y, junto con la lanza, alcanza los diez metros. Numerosos seguidores llegaron desde distintos puntos del país para rendirle homenaje al referente del heavy metal argentino.
Este sábado 24 de octubre, al cumplirse tres años de la muerte de Ricardo Iorio, las sierras de Coronel Suárez se convirtieron en escenario de un emotivo homenaje al músico, con la presentación de una monumental escultura realizada por Rodolfo “Roppo” Marsch, artista y amigo personal del líder del heavy metal argentino.
La imponente figura, emplazada en medio del cordón serrano, puede observarse desde una considerable distancia y se integra al paisaje de un lugar cargado de historia. La escultura alcanza aproximadamente seis metros de altura, mientras que, sumada la lanza que forma parte de la composición, llega a los diez metros.
La convocatoria reunió a numerosas personas que viajaron desde diferentes puntos del país para conocer la obra, recordar a Iorio y compartir una jornada atravesada por la música, la amistad y el sentimiento de pertenencia que despierta su figura entre sus seguidores.
Un homenaje monumental en el paisaje serrano
La escultura es el resultado de meses de trabajo de Rodolfo “Roppo” Marsch, quien impulsó el proyecto con el propósito de rendir tributo a su amigo y plasmar en una obra de grandes dimensiones parte de la identidad y las convicciones que caracterizaron al músico.
El artista trabajó en la estructura junto a su hijo Ian y contó con la colaboración de amigos y allegados. Para la instalación también recibió el acompañamiento del Municipio de Coronel Suárez, que aportó material para la construcción de la base de hormigón.
La obra fue concebida con una estructura metálica reforzada y un recubrimiento que permitió modelar la figura. Su tamaño y las características del entorno representaron importantes desafíos técnicos, especialmente por la necesidad de garantizar su resistencia frente a los fuertes vientos que suelen registrarse en la zona.
La representación incluye prendas características de Iorio, como el poncho, y una composición que incorpora una lanza, elemento que contribuye a darle una presencia imponente en medio de las sierras.
Un lugar elegido por Iorio
La elección del emplazamiento no fue casual. Se trata de un sector serrano que el propio Ricardo Iorio apreciaba y que había señalado como apropiado para desarrollar el proyecto.
El monumento se encuentra en una zona vinculada históricamente a la antigua frontera y a los fortines que formaron parte de aquel período. Ese contexto aporta una dimensión particular al homenaje, al relacionar la figura del músico con el paisaje y la historia de la región.
Además, la iniciativa contempla un segundo componente: un monumento dedicado al cacique Pichihuinca, una idea que, según había explicado Marsch, estuvo en el origen del proyecto compartido con Iorio. Esta parte del conjunto quedó planteada como una etapa posterior.
Tres años sin Ricardo Iorio
La fecha tiene un significado especial para el mundo del rock argentino. Ricardo Iorio, figura central del heavy metal nacional y fundador de bandas emblemáticas como V8, Hermética y Almafuerte, dejó una huella profunda en varias generaciones de músicos y seguidores.
Su obra, sus letras y su personalidad construyeron una identidad artística que trascendió los escenarios y mantuvo un vínculo particular con el interior bonaerense, las tradiciones y el paisaje rural.
A tres años de su fallecimiento, la escultura levantada en las sierras de Coronel Suárez se suma a las distintas formas en que sus seguidores mantienen viva su memoria.
La presencia de visitantes provenientes de distintos lugares del país reflejó el alcance de ese legado y la convocatoria que continúa generando el músico.
Un nuevo punto de encuentro para sus seguidores
Por sus dimensiones, su ubicación y el significado que encierra, el monumento tiene potencial para convertirse en un nuevo punto de referencia para quienes visitan las sierras de Coronel Suárez.
La obra reúne arte, amistad, memoria e identidad en un escenario natural que el propio Iorio había elegido. La figura de seis metros, que se eleva hasta los diez con su lanza, sobresale sobre el paisaje serrano y puede distinguirse desde lejos.
En una fecha marcada por el recuerdo, el trabajo de Roppo Marsch materializó un proyecto que durante meses demandó esfuerzo, dedicación y colaboración.
Tres años después de la muerte de Ricardo Iorio, su figura vuelve a convocar a sus seguidores en Coronel Suárez. Esta vez, en medio de las sierras, donde una escultura monumental busca mantener presente la memoria de uno de los nombres fundamentales de la historia del heavy metal argentino.
9.0 °C •