11/03/2019SALUD

VIH, lo que se anunció en los medios como “cura” de un paciente en Londres es por ahora una remisión de la enfermedad.

Entrevista a la Dra. Soledad Firpo.

Las primeras noticias, hace tres o cuatro días atrás, indicaban, en grandes titulares, “El ´paciente de Londres´ podría ser el segundo en curarse de VIH”, “VIH, la cura en un trasplante de médula”, “El paciente de Londres, ¿curado de VIH”, “Habrían curado a un paciente con VIH por segunda vez en la historia”.

Al día siguiente las noticias eran más prudentes. Advertían que el tratamiento es caro y destinado a pacientes que tengan un tipo de cáncer que implique un trasplante de médula.

Para conocer mejor sobre este tema, y no albergar falsas expectativas, que son muy serias para las personas que tienen VIH o sus familiares, consultamos a una profesional en la cual confiamos por su profesionalismo, la Dra. Soledad Firpo, médica especialista en Infectología y que atiende a muchos pacientes con esta enfermedad en Coronel Suárez y en la zona.

“Esto a veces genera confusión y es muy importante que se aclare qué es lo que se confirmó”, empezó diciendo la profesional consultada.

“Se lo denomina el paciente de Londres, tenía el virus de Inmunodeficiencia Humana, el VIH. Todos los pacientes que tienen esta enfermedad tienen predisposición a determinadas enfermedades oncológicas, entre ellas, los linfomas. Es una enfermedad oncológica, derivada de un grupo de células en particular. Este paciente tuvo un diagnóstico de una enfermedad de Hodkins y por las características de ese tipo de linfomas requirió el trasplante de médula ósea. Cuando se trasplanta la médula de otro paciente muchas veces se hacen enfermedades de rechazo. En este caso lo que se trasplanta es la médula de otro paciente, con la ausencia de un correceptor, sumamente necesario para que el virus infecte las células de la persona y se puede multiplicar. Es el CCR5. Para que el virus pueda ingresar a una célula y esta célula ser infectada por el virus –recordemos que el virus se mete dentro del material genético de cada una de las células-, necesita un receptor puntual y un correceptor, que es CCR5. El trasplante que se recibió no tenía este correceptor, con lo cual el virus no se podía multiplicar”.

Por eso, “hace 18 meses que se encuentra ausencia del virus en este paciente, por no encontrarse este correceptor para poder multiplicarse.

¿Esto es una cura? En realidad, llevamos 18 meses. Aun no se puede hablar de cura. Hace diez años, con el paciente de Berlín, había sucedido también. En ese momento se estimó que el paciente tenía alguna anomalía genética por lo cual no codificaba ese correceptor. Pero ahora esa hipótesis que se planteó hace diez años atrás se está reviendo y se está pensando que el trasplante que se llevó a cabo hace diez años atrás no haya tenido las mismas características que esta situación. Básicamente estamos ante una nueva línea de investigación. No se puede pensar que los 37 millones de pacientes infectados que hay a lo largo de todo el mundo puedan ser sometidos a un trasplante de médula ósea. Pero está claro que hay una nueva línea de investigación”.

Y sobre “este paciente de Londres”, explica la Dra. Firpo que “aún no se dice que está curado, sino que está con una remisión de 18 meses. Si bien 18 meses es un tiempo importantísimo, no podemos hablar aún de la curación y mucho menos proyectarlo a la totalidad de pacientes en el mundo”.

Insiste la profesional: “cura todavía es una palabra demasiado grande para esta situación y se da en este caso muy puntual. No todos los pacientes que reciben un trasplante tienen estas características, de tener ausente la posibilidad de formar este receptor”.

Por supuesto que la información generó mucha expectativa en los pacientes de VIH en el mundo entero.

También en Coronel Suárez: “en el consultorio yo les digo a los pacientes que de esta enfermedad no hay una cura, aún. Y que salga por todos los medios de comunicación del mundo, esta situación, obviamente la consulta existe. Aún no se puede proyectar esto a la totalidad de pacientes. Sí es una muy buena línea de investigación, donde se puede guiar para tratar de evitar la presencia de este correceptor, CCR5”.