Síndrome Urémico Hemolítico: una enfermedad prevenible que sigue siendo un desafío sanitario
En el marco del Día Nacional de Lucha contra el Síndrome Urémico Hemolítico, que se conmemoró este miércoles 19 de agosto, la médico infectóloga Soledad Firpo dialogó con La Nueva Radio Suárez y destacó la importancia de continuar visibilizando una enfermedad que, si bien ha registrado una disminución en la cantidad de casos, continúa teniendo un fuerte impacto sanitario en nuestro país y afecta especialmente a los niños menores de cinco años.
Firpo explicó que el SUH es una enfermedad transmitida por alimentos, provocada por una variedad específica de la bacteria Escherichia coli, productora de una toxina denominada toxina Shiga. Esta bacteria puede encontrarse en el intestino del ganado bovino y, a través de la materia fecal, contaminar la carne, el agua y otros productos.
La especialista recordó que la fecha tiene además un significado particular, ya que se establece en homenaje al natalicio del pediatra e investigador argentino Dr. Carlos Arturo Gianantonio, quien realizó importantes aportes al conocimiento, diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad. Actualmente no existe un tratamiento específico para el SUH, sino que se trabaja sobre los síntomas y las complicaciones que puede generar.
Una recomendación especialmente importante para las familias vinculadas al campo
Por las características de la región, donde existe una importante actividad agrícola y ganadera, la infectóloga incorporó además una recomendación vinculada específicamente con el ámbito rural.
Las personas que trabajan en el campo y tienen niños pequeños en sus hogares deberían quitarse el calzado utilizado durante la jornada laboral antes de ingresar a la vivienda, dejando botas o borcegos en un espacio destinado para ello.
Firpo explicó que ese calzado puede haber estado en contacto con materia fecal de animales y que los niños pequeños, que gatean o se desplazan por el piso y llevan sus manos frecuentemente a la boca, podrían entrar en contacto con esos microorganismos.
Se trata de una medida preventiva particularmente relevante en comunidades como la de Coronel Suárez, donde el vínculo cotidiano con la actividad ganadera es muy estrecho.
Argentina continúa entre los países con mayor incidencia
La infectóloga remarcó que Argentina continúa presentando una de las tasas de incidencia más elevadas a nivel internacional y que, pese a la reducción de casos registrada, el país sigue dentro de los diez con mayor cantidad de diagnósticos.
“Tenemos que seguir trabajando en la prevención”, sostuvo Firpo, al señalar que el SUH constituye una de las causas más importantes de insuficiencia renal aguda en niños menores de cinco años y la primera causa de trasplante renal en la infancia.
Aunque la enfermedad también puede presentarse en niños mayores y adultos, los cuadros más severos se concentran especialmente en los menores de cinco años.
Por este motivo, la profesional insistió en la necesidad de extremar los cuidados con la alimentación de los más pequeños.
Carne bien cocida y especial cuidado con las hamburguesas
Uno de los principales puntos de prevención es la correcta cocción de la carne.
Firpo explicó que los adultos pueden tener determinadas preferencias respecto de la carne jugosa, pero que a los niños pequeños se les debe ofrecer carne completamente cocida. En particular, recomendó extremar las precauciones con hamburguesas y albóndigas, ya que, al tratarse de carne picada, la bacteria puede quedar en el interior de la preparación y no resultar visible.
“Se cocina toda la parte externa y a veces en el interior, en el centro, en lo más profundo de esa porción, no está la carne bien cocida”, explicó.
La carne debe conservarse además de manera adecuada desde el momento de la compra. En la heladera, Firpo recomendó colocarla en los estantes inferiores y dentro de un recipiente, como un bowl, tupper o plato, evitando dejar simplemente la bolsa de la carnicería.
La medida busca prevenir el goteo de líquidos de la carne sobre otros alimentos, una de las formas posibles de contaminación.
Evitar la contaminación cruzada
Otro de los principales riesgos se encuentra en la cocina y tiene que ver con la contaminación cruzada.
La especialista recomendó utilizar tablas diferentes para cortar carne y verduras, además de utensilios separados cuando se manipulan alimentos crudos y aquellos que serán consumidos sin cocción.
Un ejemplo cotidiano es el de preparar una ensalada: aunque las verduras hayan sido correctamente lavadas con agua potable, si se utiliza para cortarlas el mismo cuchillo que previamente estuvo en contacto con carne cruda, puede producirse una contaminación cruzada.
La misma precaución debe mantenerse dentro de la heladera, evitando colocar alimentos crudos y cocidos juntos o en contacto.
También resulta fundamental utilizar agua potable y lavar correctamente frutas y verduras, con especial atención en las verduras de hoja, cuya superficie puede dificultar una limpieza adecuada.
Lácteos pasteurizados y cuidados con los alimentos caseros
Firpo también puso el foco en los productos lácteos. Para los niños menores de cinco años recomendó utilizar siempre lácteos y derivados correctamente pasteurizados.
En ese sentido, llamó la atención sobre algunas preparaciones caseras, como los yogures elaborados en el hogar, ya que no siempre se puede garantizar que hayan atravesado correctamente el proceso de pasteurización.
“Siempre darle uno que sepamos nosotros que está correctamente pasteurizado”, señaló.
Un trabajo conjunto ante cada caso
La atención de un posible caso de SUH requiere además un trabajo coordinado entre distintas áreas de salud.
Firpo explicó que existe un circuito establecido con Bahía Blanca, como hospital de referencia, donde funciona un servicio de nefrología pediátrica con profesionales especializados en esta enfermedad. Ante un diagnóstico, también intervienen equipos de infectología, epidemiología y bromatología.
En determinadas situaciones se realizan visitas al domicilio de la familia para conocer qué alimentos consumió el niño durante los días previos y determinar posibles fuentes de exposición.
La profesional aclaró que el SUH no se transmite directamente de persona a persona, aunque dentro de una misma familia pueden registrarse varios casos si sus integrantes estuvieron expuestos a una misma fuente de contaminación.
Prevenir está al alcance de todos
Al cerrar la entrevista, Firpo insistió en que continuar hablando de esta enfermedad es fundamental para sostener las medidas de prevención.
Lavarse correctamente las manos, cocinar completamente la carne, evitar la contaminación cruzada, utilizar agua potable, conservar adecuadamente los alimentos y consumir lácteos pasteurizados son algunas de las medidas esenciales para reducir el riesgo.
En una región estrechamente vinculada con la producción ganadera, además, el cuidado de los alimentos y la higiene adquieren una importancia todavía mayor.
El mensaje de la especialista en este Día Nacional de Lucha contra el Síndrome Urémico Hemolítico apunta a mantener la atención y no abandonar las medidas preventivas: aunque los números hayan mejorado, el SUH continúa siendo un importante problema de salud pública y, especialmente en los niños pequeños, puede generar consecuencias graves y permanentes.
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