12/01/2021SALUD

Resiliencia, dicho de otra manera: la buena gestión de las emociones

Lic. en Psicología Vanina Tucci: “es una herramienta clave para la promoción de la salud. Por eso es muy importante saber cómo poder fomentarla”

Una palabra que hemos usado mucho el año pasado, y que la seguiremos usando, es resiliencia.

En una entrevista con la Lic. en Psicología Vanina Tucci, le pone contenido a este término.

“Teníamos la ilusión, vinculada al pensamiento mágico, de creer que pasaba el 2020 y pasaba todo. Creo que la gran mayoría de los que pudimos brindar y decir ‘Feliz año nuevo’ lo hicimos con la esperanza de decir que ya se había pasado lo feo, que se terminaba. Pero seguimos en el mismo camino, lamentablemente. Quizás hemos retrocedido en algunos aspectos, o quizás tenemos que reconocer otras cuestiones que parece ser no se han aprendido del todo, que se ven de manifiesto en la cantidad de casos, en las fases. Esto nos hace caer y levantar, la sensación que parece que vamos saliendo y volvemos a caer”, explica, principiando la entrevista.

Indica que “el personal de salud, de primera respuesta, no está lejos de todo lo que puede vivir la población desde lo emocional. Pero, a su vez, ellos viven un nivel de estrés que es constante. Sobre todo, cuando se ve que se les hace cada vez más difícil poder cumplir con su tarea y con su rol”.

Resiliencia, “en realidad, lo que viene a hacer, es aportar una visión positiva y esperanzadora de todo lo que tenga que ver con el sufrimiento y con el padecimiento. No es sólo una palabra. Es una herramienta clave para la promoción de la salud. Por eso es muy importante saber cómo poder fomentarla”.

Lo que hace, “es mejorar las fortalezas personales, si está trabajada. Esto es muy importante para el personal de primera línea, todo el personal de salud y obviamente para la población en general. Mejora la capacidad de afrontamiento. Si uno trabaja sobre su resiliencia disminuye la vulnerabilidad y la posible prevalencia de consecuencias, patologías, enfermedades”.

Es, dice, “el factor protector de la salud”.

¿Cómo se debería incorporar en los programas de capacitación y formación?, se pregunta la Lic. Vanina Tucci, para responderse: “debería ser enseñando sobre el autocuidado emocional, enseñando en la prevención del estrés, en el afrontamiento positivo del estrés, en técnicas de desactivación emocional, ante circunstancias de saturación”.

Expresa que preguntarse sobre las consecuencias, en el sentido si quedará como resultado de esta pandemia cuadros de depresión, ansiedad, ataques de pánico, “esa es una concepción patogénica. Presupone que, ante determinadas consecuencias de la vida, se va a desarrollar probablemente una enfermedad. Y en realidad, pensar en la resiliencia es posicionarse en una visión positiva, protectora. Estamos hablando enfrente de la posición patogénica. Se llama salutogénesis. Si nosotros nos paramos frente a esta situación desde la salutogénesis, tenemos que intervenir desde la promoción de la salud, desde el bienestar del buen funcionamiento. Brindando herramientas, fomentando el trabajo en equipo. Apoyarnos, hacer el trabajo organizadamente, con protocolos, de manera focalizada. Todos los que intervienen en situaciones de crisis, de emergencia, necesitan prevención en su trabajo diario. Que el entorno les pueda brindar estas herramientas de afrontamiento”.

En cuanto a la población en general, la forma de trabajar desde la resiliencia, dice la Lic. Vanina Tucci, que “hay un aspecto determinante para poder poner en marcha esta fortaleza, es el apoyo social que tengamos. Por eso focalizo en el ámbito de profesionales de primera respuesta, la importancia del apoyo y del trabajo en equipo. Es un factor determinante para lograr la resiliencia. Es el factor protector más importante que nos ayuda a cuidar nuestra salud mental, frente a lo que sobreviene, que yo no esperaba. Tiene que ver con dar y recibir apoyo emocional. Tengo que estar atento a no aislarme, no quedarme con esto que yo siento. Lo que sucede, si me aíslo, refuerzo la idea de que me está pasando algo malo, o que estoy en una situación de depresión o de fobia social”.

Por eso, recomienda, “a pesar de toda esta situación, seguir teniendo metas, seguir planificando. Intentar lograrlas dentro de lo que la situación nos permita. Aprender a regular nuestras emociones. No negarlas, o patologizarlas (diciendo: estoy depresiva, estoy con ataques de pánico), sino regular nuestras emociones, si es necesario consultar, pedir ayuda y resolver dificultades”.

Indica que en el consultorio ha tenido personas que se han tomado el tiempo de resolver, “liberar pesos de la mochila, cerrar ciclos, duelos no elaborados”.

Deberíamos, dice, plantearnos, no el por qué nos pasa algo, sino preguntarnos ¿para qué? “Ahí es donde puedo modificar o responder emocionalmente a esta experiencia. Si me pregunto para qué estoy tratando de afrontar la situación con la determinación de superarla. Esa es la idea de la resiliencia. Y la manera en que cada uno logre afrontar estas situaciones va a estar directamente vinculado con el adecuado manejo del estrés”.