12/03/2019SALUD

Prevención de enfermedades cardíacas.

“Es muy importante la educación de las nuevas generaciones, no solo en el colegio, sino desde la casa”, dijo el Dr. Alberto Caccavo.

La Sociedad Argentina de Cardiología anuncia en su página https://www.sac.org.ar/ que las enfermedades cardiovasculares tienen el triste privilegio de ser la principal causa de muerte y discapacidad en el mundo, causando la muerte de 17,5 millones de personas al año. Eso es un tercio de todas las muertes en el planeta y la mitad de todas las muertes no relacionadas con enfermedades transmisibles.

Asimismo, alrededor del 80% de estas muertes ocurren en países de ingresos bajos y medios, donde los recursos humanos y financieros son los menos capaces de hacer frente a la carga de estas enfermedades.

Por otra parte, en estos días, se han producido fallecimientos de personas de mediana edad, de manera inesperada, relacionadas con fallas cardíacas.

Para conocer y reafirmar lo que tiene que ver con el cuidado, la prevención frente a estas enfermedades, entrevistamos al Dr. Alberto Caccavo, Médico especialista en Cardiología.

“La muerte súbita es una de las situaciones que más estremecen a la familia y al medio porque se trata de personas que, de un momento a otro, pasan de la salud a la muerte. La muerte súbita, que es muy común o tiene una importancia significativa en la sociedad moderna, está relacionada en muchísimos casos con enfermedad cardiovascular. En general lo que ocurre es que se produce una trombosis, una obstrucción de la arteria coronaria, que genera arritmia, infarto y muerte en poco tiempo. Algunas veces es por enfermedad cerebrovascular, que también es causa de muerte súbita. Hay otras causas más raras, como enfermedades arritmogénicas, enfermedades del músculo cardiaco y otras enfermedades no cardíacas. Pero, especulativamente, un porcentaje importante de los episodios de muerte súbita están relacionados con trombosis de las arterias coronarias”.

Explica el Dr. Caccavo que “la enfermedad de las arterias coronarias a veces da tiempo y ocurre con síntomas y uno puede tratar a los pacientes. Otras veces ocurre bruscamente una complicación de una placa de arterosclerosis”.

La forma de evitar esto “incluye, siempre, la prevención. Vida saludable, evitando el tabaco, el exceso de peso, el sedentarismo, la hipertensión, la hipercolesterolemia. Son situaciones que uno puede evitar. Hay otras, relacionadas con la genética. Hay gente que trae más predisposición para sufrir este tipo de eventos, que son difíciles de evitar”.

Lo fundamental, entonces, es la prevención. “Le sigue en importancia los controles periódicos de salud, en gente sana, en gente que se cree sana, que no siente nada. Incluye esto el tomar periódicamente la presión arterial, medición de colesterol y de glucemia, examen clínico, electrocardiograma. Forman parte de una revisión de salud en una persona aparentemente sana. Con esto uno puede detectar predisposición a sufrir evento. A veces estos estudios se profundizan más con estudios de ejercicio, como la ergometría, ecografías, el eco estrés, que permiten ver un poco más allá, y poder detectar precozmente enfermedades cardiovasculares”.

También se está usando mucho “lo que se denomina score de calcio, que antes lo hacíamos con fluoroscopía, y ahora lo hacemos con tomografía computada. En una persona que no tiene síntomas, pero que uno quiere valorar el riesgo, medir, por tomografía computada, qué depósito de calcio tienen las arterias. Es un estudio no invasivo, en el que se puede estimar el grado de arterioesclerosis en personas que no han tenido nunca nada. Y en base a eso decidir la medicación. Este estudio se puede hacer en Suárez, con el nuevo tomógrafo nuevo que hay en Coronel Suárez”.

Desde luego que tiene gran incidencia el estrés de la vida actual: “por supuesto que el estrés juega un rol importante –dice el profesional consultado-, la sensación de felicidad o no, la angustia. El aumento de la carga de estrés o de tensión es difícil medirlo, porque la misma situación no impacta lo mismo a distintas personas. Uno debería tratar de vivir con menos angustias. Pero más allá de eso, hay que tratar de hacer las medidas que sí sabemos que nos benefician. A veces hay situaciones que exceden nuestras posibilidades, situaciones de estrés terrible; esa misma situación, ante una persona que está bien, le impacta distinto a una persona que está mal. La misma agresión de estrés es distinta en una persona que está en el resto bien –que sale a caminar todos los días, que controla su ingesta, que no fuma-, es muy distinto en una persona que está al borde, que tiene todo mal y, además, tiene un problema, una crisis de cualquier tipo en su familia, allegados. Y allí sí es destructivo”.

La población aprende sobre cuidados, vida sana, etc., ¿o cuesta? Responde el Dr. Caccavo que “me parece que esto forma parte de la educación, que lleva tiempo. Pero hay situaciones que son beneficiosas. Por ejemplo, dejar de fumar en lugares públicos ha ocurrido, cuando uno creía que no iba a ocurrir. Son muy importantes las campañas, la educación, la concientización. Además, la educación desde los primeros años. Es muy distinto educar a una persona que lleva toda una vida con malos hábitos que a un niño que comienza. Es muy importante la educación de las nuevas generaciones, no solo en el colegio, sino desde la casa. Si uno tiene niños pequeños y les enseña desde chiquitos que hay que tratar de comer saludable, que no hay que fumar, que hay que tratar de hacer ejercicios, es muy distinto ese mensaje dado por los maestros y las familias, que tratar de cambiar hábitos muy arraigados a los 60 o 70 años”.