04/09/2020SALUD

La recomendación a médicos y enfermeros es cuidarse mucho, para evitar el contagio con Covid y que no entren en crisis los servicios de atención de salud.

En estos días los médicos intensivistas han llamado la atención de las autoridades porque los servicios entran en crisis porque no hay reemplazos –sobre todo en las grandes ciudades-, cuando los médicos y enfermeras de las terapias intensivas enferman por Coronavirus y tienen que ser reemplazados hasta su recuperación.

Es que se han equipado con camas y tecnología las terapias intensivas, pero no se alcanzó a formar más personal para estas áreas de atención crítica.

En Coronel Suárez, hace unos días atrás, el Jefe de la Terapia Intensiva, Dr. Rogelio Urizar, tuvo una reunión con la Jefa de Enfermeras del área para hablar sobre el particular, recomendando que se cuiden mucho en su vida diaria. 

Previamente, a lo largo de cuatro meses, se formó a tres enfermeras de la Neonatología en la atención de pacientes críticos en terapia intensiva, con el objetivo de mantener recursos humanos de reserva, frente a esta posible situación.

Todo esto lo dijo el Dr. Rogelio Urizar, en una entrevista con La Nueva Radio Suárez.

“Todos, en la provincia, en Nación, se abocaron a aumentar las terapias. El problema es que también falta el recurso humano. En Suárez, gracias a Dios, en este momento no tenemos conflicto, la situación está muy tranquila. Pero yo lo vivo en Bahía Blanca, donde uno ve que un médico, una enfermera, trabaja en dos o tres hospitales. Y ante un caso de aislamiento se aísla un médico y deja tres terapias intensivas sin cubrir. Ese es el problema. Somos muy pocos terapistas a nivel del país, y se complica la situación, porque estamos en varias terapias, ese es el tema”, dijo en el comienzo de la nota.

La semana pasada, en el Hospital Municipal de Coronel Suárez, un día vinieron entre 3 y 4 enfermeras de Huanguelén. Explicó Urizar que “esas enfermeras vinieron para el área de internación, porque hubo que aislar alguna enfermera de internación y era necesario reponerlas”.

Agrega que “enfermería de terapia debe tener 18 enfermeras. Si uno tiene que aislar 2 o 3 enfermeras es como que se resiente mucho el grupo. Y hay lugares donde no se puede poner enfermeras que no tenga una especialización. Como en las terapias intensivas, o neonatología. Ahí es donde la situación se complica mucho más”.

Dice el Dr. Urizar que “nosotros estamos muy bien preparados en lo que es infraestructura, equipamiento. Pero, muchas veces, se depende más del personal que de la infraestructura. A los respiradores hay que saber manejarlos. Y se ha visto en algunas terapias, donde hay enfermeros que no están preparados o médicos que no lo están tampoco, es donde aumenta la mortalidad”.

Consultado, explicó que, en Coronel Suárez, “estuvimos preparando enfermeras de otros sectores, de Neonatología, que era lo más cercano, en cuanto a la formación. Estuvimos preparando enfermeras durante tres o cuatro meses. Como no se necesitaba en este momento, esas enfermeras volvieron a Neonatología; y en el caso que se requiera se las va a llamar para reemplazar a alguien”.

Se prepararon a tres enfermeras de la Neo para atender en la Terapia Intensiva.

Más adelante, en la entrevista, el Dr. Rogelio Urizar dijo que “los médicos nos tenemos que cuidar mucho más que el resto, para evitar de caer en la infección. Hay médicos que podrían cubrirnos, como cardiólogos, anestesistas, que pueden cubrir a un terapista, tranquilamente. Uno trata de cubrir todos nosotros y que evitemos este problema. Esta es una realidad que se da en otras ciudades. Acá en Suárez la mayoría trabajamos solamente aquí; yo por ahí voy cada tanto a una guardia a Bahía, pero, en general, somos más de acá”.

Agrega que “lo que sirvió la cuarentena, a mi criterio, es dar un tiempo para que el sistema de salud se prepare. Nada más que eso. Es un virus que se contagia muy fácil, es imposible de controlar y después de tantos meses seguir exigiéndole a la gente que se quede en su casa, es como que se va complicando. Y en este momento, que tenemos el pico, es donde ya estamos todos bastante cansados y es donde se empieza a liberar. Y ahí es donde empiezan los contagios”.

“Tuve una charla con la Jefa de Enfermeras, para pedirle que se cuiden mucho. Porque dentro de terapia todos se cuidan, nadie toma mate en forma comunitaria, cada uno lo hace en el suyo. Pero después, cuando salen de la terapia, el tema es que sigan con esa misma conducta. Si afuera no se cuidan ahí es donde viene el problema. Somos muy pocos, y debemos cuidarnos, tanto dentro, como afuera”.