10/10/2021SALUD

“La mirada del otro nos constituye o nos limita, nos puede potenciar o nos puede coartar”

Antonela Gros Aldecoa es licenciada en Psicología y en el espacio Salud y Bienestar de La Nueva Radio Suárez invitó a reflexionar sobre la mirada del otro y la importancia que eso tiene.

En principio aclaró que, “cuando hablamos de la mirada del otro, no nos referimos al qué dirán, que es algo tan instituido en poblaciones tan pequeñas como la nuestra y que se va perdiendo un poco más en ciudades más numerosas”.

Agregó entonces que “hablamos de la mirada de otro como constituyente de uno mismo”. En ese punto, marcó: “Cuando somos chiquitos tomamos la mirada del otro y lo que ese otro traduce en conductas y decires de cómo nos ve”. Es decir, cómo la mirada sobre los niños, de las familias o en el aula habilita o deshabilita a lo que puedan hacer: “La mirada del otro nos constituye o nos limita, nos puede potenciar o nos puede coartar” definió Gros Aldecoa, diferenciando que, cuando somos niños no tenemos tantas posibilidades de tener un posicionamiento crítico. 

En esa línea, pero refiriendo al tiempo de crecimiento en que las personas adoptan más autonomía, la profesional afirmó que tenemos posibilidades de tomar posicionamientos y decidir, si somos conscientes de lo que nos impacta, qué lugar darle y empezar a ser un poco más cariñosos con la mirada que tenemos sobre nosotros mismos. 

En ese punto, resaltó que “la mirada de los otros nos constituye como sujetos humanos y tiene distintas implicancias, por lo que podemos tomar diferentes posturas a lo largo de la vida, en función de buscar el mayor nivel de bienestar posible”. 

Sobre este particular, Antonela Gros Aldecoa propuso pensar el por qué y habló que la señal de alarma es cuando el paciente, a una consulta, llega con angustia. En ese punto cuestionar y buscar en la profundidad del por qué no se puede avanzar o hacer es clave. 

Consultada entonces sobre qué diría, por ejemplo, ante un joven que perdió el trabajo, para aconsejar dejando a un lado los sentimientos que abundan como padres, Gros Aldecoa aclaró que es muy difícil generalizar, pero sostuvo que tiene que ver con la frustración de no haber sido elegido y aconsejó “tratar de rescatar cuánto la persona aportó a la situación, qué desafíos le generó y qué puede rescatar de esa experiencia, pese a que no salió como esperaba”. 

Lo mismo sucede con el acompañamiento a quienes tienen hijos que estudian y esa carrera se les hace cuesta arriba, o, en términos generales, a quienes atraviesan diferentes situaciones que les presentan trabas, muchas veces, desde lo personal: “Hay que hacer de cada experiencia una experiencia de aprendizaje, más allá del resultado obtenido, que siempre angustia cuando no es el esperado. La realidad nunca es como la imaginamos” señaló la profesional a modo concluyente.