05/01/2019SALUD

La clave para desintoxicarse de lo consumido en las fiestas y aprender a alimentarse de manera saludable: “acostumbrar nuestro paladar a la comida real”.

La Lic. en Nutrición Leila Guarnieri dijo que hay que “volver a acostumbrar a nuestro paladar a la comida real. Como cocinaban nuestros abuelos, pero reformulado. Ahora, no tenemos el tiempo que tenían nuestras abuelas. Se trata entonces de tomar un poco de eso, pero reformularlos a los tiempos que corren hoy”.

Alimentos naturales, alimentos procesados y alimentos ultra procesados. Esta es la nueva clasificación establecida desde organismos de salud en su lucha contra la obesidad y el sobrepeso, flagelos de estos tiempos.

Quien informó al respecto fue la Lic. en Nutrición Leila Guarnieri, que regresó a la ciudad después de su formación universitaria para el ejercicio de su profesión. Acaba de volver de un congreso latinoamericano en Guadalajara, México, y habla de todo lo que se dijo en ese congreso y también plantea la mejor manera para desintoxicarse luego de las fiestas.
“Estuve participando entre el 11 y el 15 de noviembre en el Congreso Latinoamericano de Nutrición en Guadalajara. Fui a capacitarme y los temas que más salieron a la luz, que son la tendencia de ahora en alimentación, es en volver a la comida natural, a la comida casera, a los alimentos naturales”, dijo en el principio de la entrevista.

Y ahondó en este concepto: “ahora, cuando se habla de calidad nutricional, se habla de diferenciar a los alimentos por el grado de procesamiento. Por un lado, tenemos los alimentos frescos o naturales o mininamente procesados, los procesados y los ultra procesados”.

Con ejemplos: “un alimento natural, que no tiene ningún tipo de manipulación por parte del hombre, es una fruta o verdura fresca, tal como la obtenemos. Las carnes también son alimentos frescos y naturales, también los huevos. Estos son alimentos que tenemos que volver a incorporar en mayor medida a nuestra alimentación, que pueden ser en su forma natural o a través de preparaciones culinarias de la comida casera. Un alimento procesado puede ser el queso, la leche, que tienen un grado de manipulación, pero no tienen demasiados agregados por la industria. Y los ultra procesados: las golosinas, galletitas, papas fritas, otros snacks, gaseosas”.

Los alimentos que hay que “limitar”, ese es el término que utiliza esta Nutricionista, son los ultra procesados: “porque son altos en azúcares, en grasa y en sal. Esa combinación genera adicción, por eso están tan expandidos hoy en día. Hay quienes dicen que se deben comer con moderación. A mí me gusta decir que hay que limitarlos, porque si yo digo que los podes comer con moderación es como un doble mensaje. Porque están formulados para que no te puedas moderar. La industria los hace tan adictivos. La grasa, el azúcar y la sal tienen componentes químicos que son adictivos, que elabora la industria. Como es el caso de saborizantes, aromatizantes, conservantes. Es una explosión de sabores que activan distintos mecanismos que nos llevan siempre a comer un poco más, por eso digo que hay que limitarlos”.

Se trata, dice la Lic. Leila Guarnieri, de “volver a acostumbrar a nuestro paladar a la comida real. Como cocinaban nuestros abuelos, pero reformulado. Ahora, no tenemos el tiempo que tenían nuestras abuelas. Se trata entonces de tomar un poco de eso, pero reformularlos a los tiempos que corren hoy. Hay muchas preparaciones que podemos hacer de manera simple, en poco tiempo. Organizándonos, planificando. Hay muchas estrategias que implementamos para que eso realmente se pueda llevar a la práctica”.

Agrega que “hay procesados que llamamos de buena calidad. Por ejemplo, las legumbres en lata. Claro que mejor si son secas, que se hiervan, pero dentro de los procesados tenemos algunos que son los llamados ‘buenos procesados’, como es el caso de las legumbres en lata o los pescados enlatados, como puede ser el atún. Tenemos que tener ciertos cuidados, consumirlos moderadamente, porque son altos en sal, pero, sin embargo, antes que consumir un fiambre –que es un ultra procesado- es mejor consumir la lata de atún. Antes que una sopa instantánea, que tiene concentración de todos químicos, es preferible la lenteja enlatada”.

“Los problemas –de obesidad y sobrepeso- son transversales a toda Latinoamérica y el Caribe, nos aquejan a todos por igual. Todos estamos preocupados por lo mismo. La comunidad de expertos está poniendo mucho énfasis en todo esto para disminuir la obesidad, el sobrepeso y las enfermedades no transmisibles. Por eso, en el Congreso, se pudo mucho foco en volver a lo natural y a lo casero. Fue de lo que más se habló”.

Dentro de estos temas surgió “el etiquetado frontal de los alimentos, para poder uno como consumidor tener más herramientas para poder elegir y ver lo que estamos llevando a la mesa. Al respecto, hay políticas que hay que implementar para que el consumidor pueda ponerlo en práctica. Yo aconsejo leer la lista de ingredientes hoy en día, pero lo cierto es que el etiquetado que tienen los envases son muy confusos. Tampoco le podemos exigir a la población cuando faltan políticas que hagan foco en eso. Hay países en la región, como Chile, que fue un precursor en la ley de etiquetado frontal, que tiene sus sellos negros de advertencia, donde vos agarras un paquete y sabes que es alto en colorías, en azúcares, en sal. Fácilmente un chico o un adulto, o hasta quien no sabe leer ni escribir, se ha comprobado que entiende este etiquetado. Fomenta a elegir lo que menos sellos tiene”.

La recomendación es, hasta que no tengamos esta ley, “leer lista de ingredientes y detectar algunos que no son saludables. Esa es una herramienta a implementar en el corto plazo”.

Para quienes, a esta altura de la entrevista, están trayendo a su memoria todo lo que ha consumido en estas fiestas, y se pregunta cómo desintoxicarse, Leila Guarnieri dice que “es normal que, durante el mes de diciembre, la mayoría en algo nos podemos haber excedido. Lo importante es volver a retomar, aquellos que venían manteniendo conductas saludables. Y quien no lo estaba haciendo es un buen momento el comienzo del año y el verano para comer alimentos más frescos, hidratarnos más. No hay una dieta mágica que podamos hacer ahora para remediar lo que ya hicimos, simplemente saber que es natural si tuvimos algún exceso, pero es tiempo de volver al ruedo, hacer alguna actividad física, movernos más, un buen descanso y empezar a incorporar a nuestra alimentación alimentos naturales. Mucha fruta, verdura, agua y dejar los alimentos no tan sanos”.

En Instagram y Facebook la Lic. Leila Guarnieri está como Auténtica Nutrición.