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Juan Martín Etcheverry puso en valor la salud como construcción colectiva y llamó a fortalecer el encuentro comunitario

En el marco de la inauguración de la muestra “Territorios que cuidan” en el Mercado Municipal de las Artes, uno de los mensajes más profundos fue el del referente del movimiento sanitario provincial – MOSAPRO-, Juan Martín Etcheverry, quien invitó a reflexionar sobre el sentido de la salud pública y el rol de la comunidad en su construcción.

Durante su intervención, Etcheverry remarcó que la muestra no es solo una exposición fotográfica, sino una herramienta para generar conciencia y recuperar la memoria colectiva. “La muestra es una excusa para el encuentro”, expresó, al tiempo que destacó el trabajo conjunto de múltiples actores que hicieron posible su llegada a Coronel Suárez, en el marco de un recorrido que se replica en distintos municipios de la provincia.

En ese sentido, puso el foco en el carácter colectivo de la historia, señalando que las grandes transformaciones no son obra de individuos aislados, sino de comunidades organizadas. Invitó a los presentes a recorrer la muestra con una mirada activa, buscando en las imágenes rostros conocidos, historias familiares y huellas de quienes contribuyeron al desarrollo del sistema de salud local.

“El problema es cuando creemos que estamos solos”, sostuvo, al advertir sobre los riesgos de una sociedad cada vez más individualista. Frente a ese escenario, planteó la necesidad de reconstruir vínculos, fortalecer la solidaridad y recuperar el valor del trabajo conjunto como base para el bienestar común.

Etcheverry también vinculó esta mirada con el presente y el futuro, señalando que, así como generaciones anteriores construyeron las bases del sistema sanitario, hoy existe una responsabilidad compartida de sostenerlo y proyectarlo. En esa línea, destacó el rol de los jóvenes como protagonistas de esta etapa, llamados a involucrarse y a continuar el legado de quienes los precedieron.

Finalmente, subrayó que la salud debe ser entendida en un sentido amplio, no solo como la atención de la enfermedad, sino como el resultado de condiciones sociales, culturales y comunitarias que permiten una vida digna. “Nadie puede estar solo”, afirmó, sintetizando una de las ideas centrales de su mensaje, en el que el encuentro, la memoria y la participación aparecen como pilares fundamentales para construir un sistema de salud más humano y cercano.