Hantavirus: crecen los casos en la región y piden extremar las medidas de prevención
La médica infectóloga Soledad Firpo alertó también sobre el aumento de casos de hantavirus en el centro del país, una enfermedad viral grave que se transmite de los roedores al ser humano y que en las últimas semanas volvió a encender las alarmas epidemiológicas. Si bien históricamente se asociaba a regiones del sur o del noroeste argentino, actualmente Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos se encuentran dentro del corredor epidemiológico con mayor número de notificaciones.
El hantavirus es una zoonosis, es decir, una enfermedad transmitida de animales a personas. En este caso, el contagio se produce principalmente por la inhalación de partículas virales presentes en la orina, la saliva o la materia fecal de roedores infectados, que se diseminan en pequeñas gotas en el ambiente. Por este motivo, la vía respiratoria es la principal forma de ingreso del virus al organismo humano.
Firpo explicó que los síntomas iniciales suelen ser inespecíficos y pueden confundirse con otras enfermedades: fiebre, dolores musculares, malestar general y, en muchos casos, síntomas gastrointestinales como vómitos o dolor abdominal. Sin embargo, el cuadro puede evolucionar rápidamente hacia una insuficiencia respiratoria grave y un compromiso cardiovascular, conocido como síndrome cardiopulmonar por hantavirus, que requiere internación en terapia intensiva.
Desde el punto de vista médico, existen ciertos parámetros de laboratorio que permiten sospechar la enfermedad, como la disminución de plaquetas, la concentración elevada de glóbulos rojos y una alteración en la fórmula leucocitaria, con predominio de linfocitos. Por ello, la infectóloga destacó la importancia de que los profesionales de la salud mantengan la enfermedad dentro de sus diagnósticos diferenciales ante cuadros febriles.
En cuanto a la situación epidemiológica, Firpo indicó que en los primeros días del año ya se notificaron varios casos, con algunos fallecimientos, lo que refuerza la necesidad de vigilancia activa. A diferencia de otros brotes históricos, el virus que circula actualmente no presenta transmisión interhumana, lo que limita la propagación, aunque no reduce la gravedad de los casos.
Respecto a la prevención, la especialista recomendó evitar el contacto con roedores y extremar los cuidados en viviendas rurales, casas de campo o lugares cerrados que hayan permanecido sin uso durante un tiempo. Antes de ingresar a estos espacios, se aconseja ventilar durante al menos 30 a 60 minutos, limpiar superficies con soluciones de lavandina diluida y, de ser posible, utilizar barbijo. También se recomienda almacenar leña u otros materiales a una distancia prudente de la vivienda y elevarlos del suelo para reducir la presencia de roedores.
Firpo remarcó que no existe un tratamiento antiviral específico para el hantavirus, por lo que la detección precoz y la consulta médica inmediata ante síntomas compatibles resultan fundamentales para mejorar el pronóstico. Ante fiebre persistente acompañada de otros signos generales, la recomendación es no automedicarse y acudir rápidamente al sistema de salud.
La infectóloga concluyó señalando que estas enfermedades, aunque a veces olvidadas, continúan vigentes y requieren tanto del compromiso de la comunidad como de la vigilancia permanente del sistema sanitario para prevenir complicaciones y salvar vidas.
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