El neurólogo Daniel Vilariño habló sobre la importancia del sueño y cómo mejorar el descanso
En una entrevista en los estudios de La Nueva Radio Suárez, el médico neurólogo Daniel Vilariño abordó un tema clave para la salud que muchas veces pasa desapercibido: la calidad del sueño. Durante la charla explicó por qué dormir bien es fundamental para el organismo, cuáles son los principales factores que alteran el descanso y qué hábitos ayudan a mejorar la calidad del sueño.
Al comenzar, el especialista señaló que la salud se sostiene sobre tres pilares fundamentales: la alimentación, el ejercicio y el sueño. En ese sentido, remarcó que estos factores no dependen únicamente de decisiones individuales, sino que también forman parte de un logro colectivo en el que la información y la prevención cumplen un rol importante.
“El simple hecho de una caminata rápida diaria reduce la mortalidad por todas sus causas. Y con respecto a la alimentación, sabemos que la dieta mediterránea, basada en frutas, verduras, legumbres, pescado y aceite de oliva, tiene múltiples beneficios”, explicó.
Pero además de esos aspectos, el neurólogo destacó que el sueño es una actividad esencial y restauradora para el organismo. Aunque muchas personas creen que el cuerpo “se apaga” durante la noche, en realidad el cerebro continúa trabajando.
“Durante el sueño el organismo está activo. Se liberan hormonas, se consolida la memoria y el aprendizaje, se regulan las emociones y además se produce una limpieza del cerebro de sustancias tóxicas”, explicó. De hecho, señaló que actualmente existen investigaciones que vinculan este proceso con la prevención de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
Vilariño recordó una frase de la médica Margarita Blanco que resume la base del buen descanso: “Para dormir bien hay que tener el cuerpo cansado, el estómago vacío y el alma en paz”.
Las causas más comunes del insomnio
El especialista explicó que existen distintos tipos de insomnio o trastornos del sueño. Uno de los más frecuentes en la actualidad es el insomnio tecnológico, provocado por el uso de celulares, televisores u otros dispositivos antes de dormir.
“La luz de las pantallas actúa como si fuera de día y confunde al cerebro. Para dormir bien necesitamos oscuridad, melatonina alta y cortisol bajo. Las pantallas alteran ese equilibrio”, indicó.
También mencionó otros factores que pueden afectar el descanso:
Insomnio químico, asociado al consumo de café, alcohol o tabaco.
Insomnio por estrés o ansiedad, cuando la mente queda “enganchada” con preocupaciones.
Insomnio por desorden de horarios, cuando no existen rutinas regulares para acostarse y levantarse.
En ese sentido, subrayó la importancia de mantener hábitos y horarios estables, especialmente el horario de despertar, para que el organismo pueda regular correctamente su reloj biológico.
Cuántas horas se debe dormir
Según explicó Vilariño, la necesidad de sueño varía según cada persona, aunque en general oscila entre siete y ocho horas por noche. Dormir menos de lo necesario durante períodos prolongados puede provocar consecuencias importantes.
“Cuando una persona duerme mal durante varios días aparecen el cansancio, la irritabilidad, la falta de concentración y aumenta el riesgo de accidentes. Y si se prolonga en el tiempo, los trastornos del sueño también pueden afectar al cuerpo”, advirtió.
Entre los problemas asociados mencionó hipertensión, arritmias, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
Apnea del sueño: un problema frecuente
El neurólogo también se refirió a la apnea del sueño, un trastorno en el que se producen pausas en la respiración durante la noche.
“Hasta cuatro o cinco pausas pueden ser normales, pero cuando se superan las cinco por hora el cerebro recibe menos oxígeno y eso puede generar múltiples consecuencias”, explicó.
Este problema suele manifestarse con ronquidos nocturnos, somnolencia durante el día, falta de concentración y cansancio, y hoy se considera un factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares.
Suplementos para dormir
En los últimos años se popularizaron distintos suplementos para mejorar el sueño. Sin embargo, el especialista aclaró que no deben ser la primera opción.
“El primer abordaje siempre debe ser la higiene del sueño: revisar hábitos, horarios, ambiente y consumo de sustancias. Recién después se evalúa si es necesario algún tratamiento”, explicó.
En algunos casos pueden utilizarse suplementos como melatonina, magnesio o valeriana, pero siempre dentro de una evaluación médica.
Hábitos para dormir mejor
Para mejorar la calidad del descanso, Vilariño recomendó:
Mantener horarios regulares para acostarse y levantarse.
Realizar actividad física, preferentemente durante el día.
Evitar el uso de pantallas antes de dormir.
Realizar cenas livianas.
Reducir el consumo de café, alcohol y tabaco.
Limitar la siesta a 15 o 20 minutos como máximo.
Además, explicó que el sueño tiene dos fases principales, que se repiten aproximadamente cada 90 minutos: el sueño no REM y el sueño REM, etapa en la que se producen los sueños y que resulta fundamental para el equilibrio emocional y cognitivo.
Finalmente, el especialista destacó la importancia de considerar al descanso como parte integral de la salud. “La salud es una búsqueda, no es un camino solitario: intervienen las personas, el sistema de salud y también los medios de comunicación al difundir estos temas”, concluyó.
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