19/11/2020SALUD

Diabetes: atención y cuidados para una convivencia adecuada con la enfermedad

Dr. Ricardo Denaro: “el ejercicio nos permite comer más y beber más. En ese orden. Cambios de hábitos, hidratación del paciente, hacer ejercicio físico y tener buenos hábitos alimentarios”

Hace unos días atrás fue el Día Mundial de la Diabetes, una jornada establecida para hablar de esta enfermedad, que no se cura, pero con la que se puede vivir perfectamente, si se siguen los lineamientos y los consejos de los profesionales de la salud.

“Esta es una enfermedad metabólica”, dice el Dr. Ricardo Denaro, Médico especialista en Endocrinología. Agrega que “durante muchos años la hemos atendido en forma individual, y con el tiempo, y con los malos hábitos, se han ido acoplando otras alteraciones del metabolismo, como son las de las proteínas y de los lípidos, y configuran hoy en día lo que llamamos el Síndrome Metabólico. Y cuando está instalado en forma prolongada se llama Síndrome Metabólico Vascular. Todas las alteraciones, tanto proteicas, lipídicas y glucídicas, tienden a deteriorar el árbol arterial del paciente”.

¿Qué se puede hacer para prevenir? El profesional consultado refiere a la importancia de beber agua. “Los buenos hábitos”, dice el Dr. Denaro. Y recuerda que “los buenos hábitos empiezan por la buena hidratación. Es muy común ver que la gente no está hidratada en el porcentaje que el cuerpo necesita. Eso genera alteraciones de desgano, de cansancio, de malestar, decaimiento. Uno, cuando lo ignora, se altera poniéndose nervioso. A veces el paciente está estresado en menor o en alta escala. Eso va alterando el metabolismo de todo el cuerpo, con lo cual, comienzan a haber fallas a nivel pancreático, comienza a no poder metabolizarse el azúcar. Ese azúcar queda en la sangre y genera un gran cansancio por la falta de combustible a nivel muscular. Por eso nos pide siempre de tener buena hidratación, buena alimentación. Y antes de la alimentación, lo que la condiciona, es tener una regularidad con el ejercicio físico”.

Recuerda que “el cuerpo vive de sus células. Y sus células viven del agua y del oxígeno. Uno puede estar muchos días sin comer, pero no sin beber. Evidentemente, el ejercicio, ante cualquier indicación, está antes que la alimentación. Porque condiciona la alimentación. El ejercicio nos permite comer más y beber más. En ese orden. Cambios de hábitos, hidratación del paciente, hacer ejercicio físico y tener buenos hábitos alimentarios”.

Hay que tomar, dice el Dr. Denaro, “dos litros fuera de los alimentos. Más las comidas, se va a tres litros o tres litros doscientos. Cuando uno bebe hay que hacerlo lento. Ese líquido tiene un circuito diferente si uno lo moviliza en la boca, se genera saliva, lo templa y lo traga en tres o cuatro veces. Si lo hace así pasa al intestino, diluye la sangre. Si uno hace 20 hemogramas, 10 están hemoconcentrados, es decir, no tiene en la sangre suficiente cantidad de líquidos. Y eso es, simplemente, mal hábito, no es que los pacientes estén enfermos. Cuando nosotros bebemos, y el líquido cae en el estómago, se cierra el píloro y queda horas ahí. Es decir, el circuito es completamente distinto. Y si el paciente tiene gastritis, puede estar en el estómago muchas más horas. Hay gente que se levanta a la mañana con el aliento de la comida que cenó. Esos es el resultado de malos hábitos alimenticios crónicos. Eso lleva a alterar todo el metabolismo, y a lo que hablaba del Síndrome Metabólico Vascular”.