Cuidados paliativos: acompañar, aliviar y humanizar la medicina desde el Hospital
En los estudios de La Nueva Radio Suárez, el médico Fernando Migliavaca y la terapista ocupacional Guillermina Alebuena compartieron una charla profunda y necesaria sobre el trabajo que realizan en el área de Cuidados Paliativos del Hospital, un espacio muchas veces rodeado de prejuicios, pero fundamental para mejorar la calidad de vida de pacientes y familias.
Durante la entrevista, ambos profesionales explicaron que los cuidados paliativos no están limitados únicamente a la etapa final de la vida, sino que constituyen una estrategia integral de atención que comienza, idealmente, desde el momento del diagnóstico de una enfermedad crónica o incurable.
“Un paciente oncológico, por ejemplo, empieza a tener dolor, angustia e incertidumbre desde el inicio del tratamiento. Nosotros podemos acompañar desde ese primer momento”, explicó Migliavaca. El objetivo principal es aliviar el sufrimiento en todas sus dimensiones: física, emocional, social y espiritual.
Un abordaje integral del dolor y el sufrimiento
Uno de los conceptos centrales que destacaron es el de “dolor total”, que no se reduce solo al dolor físico. La pérdida de la independencia, el miedo, la angustia, los cambios en la vida cotidiana, la incertidumbre sobre el futuro y hasta el impacto social de la enfermedad pueden aumentar el sufrimiento del paciente.
En ese sentido, Migliavaca se ocupa del control farmacológico del dolor, mientras que Alebuena trabaja sobre el abordaje no farmacológico, utilizando técnicas de relajación, ejercicios terapéuticos guiados, tratamiento de cicatrices, acompañamiento emocional y estrategias específicas desde la terapia ocupacional.
“La escucha es fundamental. Si no nos sentamos a escuchar qué le duele realmente a la persona, no vamos a saber cómo ayudarla”, señaló Alebuena, quien remarcó que muchas veces el dolor tiene raíces emocionales o sociales, como dejar de trabajar o sentir que ya no se puede cuidar a los demás.
Acompañar también a las familias
El trabajo del equipo no se limita al paciente. Ambos profesionales subrayaron la importancia de contener a las familias, que muchas veces atraviesan situaciones de agotamiento emocional, lo que se conoce como “claudicación familiar”.
“Si la familia no está contenida, se derrumba. Y alguien tiene que cuidar a quienes cuidan”, expresó Alebuena. Por eso, desde el hospital se impulsan grupos de acompañamiento para familiares y pacientes oncológicos, que también ayudan a prevenir duelos patológicos a futuro.
Otro aspecto clave es el manejo de la información. Los profesionales trabajan para evitar los llamados “códigos de silencio”, cuando se oculta información al paciente con la intención de protegerlo. “La incertidumbre también duele. La verdad, dicha con cuidado y acompañamiento, siempre es mejor que la mentira”, coincidieron.
Atención dentro y fuera del hospital
El equipo de cuidados paliativos trabaja tanto en el hospital como fuera de él. Realizan atención en internaciones, consultorios, domicilios y también acompañamiento telefónico o por videollamada, especialmente para pacientes que no pueden trasladarse.
Los pacientes reciben desde el primer día los teléfonos de contacto del equipo y saben que pueden comunicarse ante dudas, crisis o momentos de angustia. “A veces no es una consulta médica puntual, sino la necesidad de que alguien explique con palabras simples lo que otro profesional dijo y no se entendió”, explicaron.
Además, destacaron avances y prácticas innovadoras dentro del hospital, como el uso de cascos fríos durante las quimioterapias para reducir la caída del cabello, una herramienta que ayuda especialmente a las mujeres a transitar el tratamiento con mayor tranquilidad.
Días y horarios de atención
El servicio de cuidados paliativos cuenta con un consultorio fijo los viernes a las 8 de la mañana en el área Materno del hospital, aunque el equipo trabaja de manera permanente articulando con clínica médica, guardia y oncología.
“Siempre estamos. Aunque no nos vean, estamos”, resumió Migliavaca, graficando el espíritu del equipo.
Una entrevista que puso en valor una especialidad que crece y que tiene como eje central la dignidad, el alivio del sufrimiento y el acompañamiento humano en uno de los momentos más difíciles de la vida.
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