18/06/2020RELIGION

“No perdamos lo que hemos adquirido en este tiempo: vida más sencilla y centrada en lo fundamental”.

Esta frase corresponde al Padre Leandro Volpe, Párroco de los Pueblos Alemanes.

La primera pregunta fue sobre las misas virtuales que se están celebrando, sobre las que, dice, “el acostumbramiento va siendo cada vez mayor, al haberse prolongado este aislamiento. Es cierto que, de parte del sacerdote, es más fácil adaptarse, que de parte del receptor. A la gente más grande le ha costado mucho más esta situación”. 

En los Pueblos Alemanes se transmiten las misas por Facebook. “Gracias a Dios tenemos esta posibilidad de encontrarnos”.

Sobre la colecta de Cáritas, que anduvo muy bien para Pueblo Santa Trinidad, agradeció a la gente “que se ha movilizado y ha querido colaborar. Es de admirar, en este tiempo, donde algunos han visto recortados sus ingresos y sus posibilidades, cómo de todos modos han querido colaborar con aquellos que menos tienen. Yo creo que este tiempo nos ha llevado a ser más solidarios, y a comprender de otra manera la situación del otro, no solo la propia. Este tiempo nos ha llevado a abrirnos un poco más al prójimo”.

En el cierre de la entrevista el Padre Leandro Volpe dice que “habría dos cosas importantes. Primero, no perder lo que hemos adquirido. En el sentido de valores, de búsqueda, de encuentro. Hasta incluso este espíritu de una vida de encuentro, más sencilla y más centrada en lo fundamental. Eso es una cosa que no se tiene que perder. Lo segundo, que me parece importante, no perder la consciencia que estamos en una situación que algunos llaman nueva normalidad, que, estrictamente hablando, no es normal. De manera que hay que seguir cuidándose”.

“Hay una situación que nos llama a cuidarnos y no tenemos que perder eso. Y no perder en el corazón las ganas de llegar a vivir una normalidad normal. Porque uno se acostumbra tanto a esta situación, que ya parece que esto fuera el estilo de vida. Si bien los medios de comunicación ayudan y las formas virtuales acompañan, nuestro estilo de vida también reclama otro tipo de cosas, como la presencia física del otro, que es algo que no tenemos que perder, como un deseo en el corazón. Salvando la prudencia y los tiempos presentes”.