20/08/2020RELIGION

“El único tesoro que tenemos es la familia, como regalo de Dios”

Lo dijo el Párroco Alejandro Guidobaldi, en una entrevista con La Nueva Radio Suárez.

A partir del lunes último, por la situación que estamos viviendo en Coronel Suárez, de contagios de Covid 19, se suspenden las misas presenciales, que pudieron desplegarse a lo largo de dos meses.

“Siempre estuvo, dentro de lo que uno sabía que podía suceder, lo que está pasando hoy. Por lo tanto, en ningún momento dejamos de transmitir las misas por streaming, por Facebook en la Parroquia, y en los Pueblos Alemanes y en Huanguelén. Lamentablemente, son cosas que a todos nos duele. Pero, si la gente de la ciencia dice que es lo mejor, tenemos que confiar y poner las manos en el arado e ir para adelante”.

Por eso pide que “manteniendo la paz, la serenidad, en que se está haciendo todo lo posible, pidiendo a Dios que esto pase pronto, hacemos lo que se nos enseña que es bueno hacer. En este caso, tomar una mayor distancia y evitar celebraciones que sean comunitarias. Al ser la misa, puntualmente, una celebración comunitaria, y los sábados la distribución de la comunión, donde iban cada vez más abuelos a las capillas, para darles la comunión en unos pocos minutos, todo eso vamos a evitarlo, por los próximos quince días. Luego vemos a ver qué pasa. Cada uno haciendo lo mejor que puede, todo esto puede cambiar pronto”.

Para seguir las misas por streaming se ingresa al Facebook, a la página de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen Coronel Suárez. Las misas son de lunes a viernes, a las 16:30 horas. 

“Hoy jueves, cuando finalice la misa, vamos a transmitir una adoración eucarística. Los sábados mantenemos a la mañana la misa a las 9:30 horas, para celebrar la advocación de María, como madre. El sábado por la tarde, a las 16:30 horas. Y el domingo solamente a las 11 horas, la misa que transmitimos hace rato por Radio. Y a las 18 horas”.

Consultado el Padre Alejandro sobre la enseñanza que está dejando este tiempo, dice que, sobre todo, “valorar las cosas que realmente son importantes en la vida. Lo primero, la familia, las amistades. Puntualmente en la fe, la eucaristía. En este tiempo, donde se cortó de vuelta, pensar realmente cuánto se valoró la eucaristía, los que pudimos tener misa presencial. Ver si se valoró la eucaristía, si se reconcilió con Dios. La reconciliación, que no es algo comunitario, aprovecharlo en este tiempo, para hacerlo bien, para que cuando se abra otra vez la posibilidad acercarse a comulgar con alegría, en paz y en gracia. Para estar mejor con Dios, conmigo mismo y los que me rodean”.

Invita a trabajar “el tema familiar. Con la vuelta a la normalidad volvimos a los vicios, de estar poquito en casa, de charlar poco. Comenzar a trabajar las relaciones familiares, que es el gran tesoro que tenemos. Lo que nos muestra este nuevo aislamiento es que el único tesoro que tenemos es la familia. No es el trabajo, ni las actividades que hacíamos como rutina, hobby, lo que fuere. El único tesoro que tenemos y hay que cuidar es la familia, como regalo de Dios”.