30/12/2021RELIGION

“Dios nos hace seres libres, con voluntad, para salir al encuentro e ir a buscar nuevos caminos”

“Feliz Navidad para todos” se escuchó decir a la Madre Superiora de la Congregación Obreras Catequistas de Jesús Sacramentado, Hermana Liliana Moyano, al iniciar una entrevista con La Nueva Radio Suárez donde habló del año transcurrido y dejó un cálido mensaje de paz y amor.

“Ha sido un año trabajoso” dijo, refiriendo a su labor como conductora de la Congregación, labores que la han llevado a estar muchos meses en Entre Ríos y en otros lugares donde Obreras Catequistas está presente con diferentes obras de servicio.  

“En medio de un año muy complejo, surge decir Gracias a Dios por esta experiencia de Iglesia, de comunión, de trabajar y buscar caminos juntos, con mucho apoyo de la gente de Paraná, Entre Ríos. Tiempo difícil, pero lleno de Dios”. 

¿Cómo decir “Gracias” despejando la paja del trigo? Responde la Hermana Liliana que esto se logra “teniendo presente que seguimos transitando este tiempo de Navidad. Teniendo presente que Dios se hace niño, se hace hombre, la Iglesia lo quiere celebrar durante ocho días seguidos. Mirando al niño y retomando lo que el Papa Francisco nos regaló en su homilía de Navidad”. 

Dice que “Dios nace, está y vive en la fragilidad. Esta experiencia que todos hemos tenido, y vamos a seguir teniendo el año próximo, en torno al Covid y tantas cosas que nos duelen, decir que Dios, en el que creo, no es ajeno a los dolores de la humanidad. Y quiso hacerse frágil. Aquel que contiene y puede abrazar el universo se hace niño para demostrar que necesitamos ser cargados y abrazados”. 

Pidió, para todos, “ayudarnos, darnos cariño, abrazarnos. Aquel que todo lo crea por amor quiso hacerse niño y que su corazón sea muy pequeñito. Cuando nuestro corazón late frágil, apesadumbrado, saber que Dios experimentó esto también”. 

Al consultarle en torno a si este mundo, que parece consumista, liviano, sin profundidad, está carente de espiritualidad, responde la Hermana Liliana que “hay que buscar las respuestas donde están, buscarlas junto con otros, en familia, en comunidad, con amigos. Porque Dios nos hizo, no para estar solos. Por eso, esto del aislamiento es tan peligroso, porque somos seres sociales, por naturaleza”. 

Bregó porque no se pierdan “el diálogo y los vínculos. Alimentarlos, de la forma que se pueda. Y reconocernos como personas. No somos seres que consumen, que nos contentamos con satisfacciones del momento”. 

En un mensaje final la Madre Superiora de la Congregación Obreras Catequistas de Jesús Sacramentado dijo que es fundamental, en los momentos difíciles, saber que “no estás solo. Está Dios, que tiene sus instrumentos, que somos las personas. Hay muchos brazos tendidos. Sé por experiencia que en Coronel Suárez son muchos los corazones que se abren, las manos que se extienden para ayudar al hermano. No se encierren, cuenten lo que les pasa, acérquense a la parroquia y tengan presentes que, en la Biblia, se repite ‘No tengan miedo’. Dios cada día nos dice que no tengamos miedos. Él está. Nos hace seres libres, con voluntad, para salir al encuentro e ir a buscar nuevos caminos. Dios quiere que nos movamos y busquemos paz, solución, consuelo. No es magia. Hay que trabajar y buscarla, sabiendo que el niño que nace en Belén está presente cada día entre nosotros”. 

Anticipó que el año próximo proyecta realizar una visita que este año deseaba, y no se pudo concretar.