31/07/2022REGION

Ruta 51: las obras no se retoman y los usuarios reclaman por la seguridad

En determinados sectores falta señalización y demarcación horizontal, y hay pozos y asfalto en mal estado.

Varias semanas pasaron ya del momento en que las obras de reparación y repavimentación de la ruta 51, en el sector comprendido entre El Divisorio y el ingreso al Dique Paso de las Piedras, y si bien se espera que las obras puedan retomarse en la brevedad, todavía varios sectores continúan siendo un peligro para los cientos de vehículos que transitan por allí en forma diaria.

En el tramo, de poco más de 32 kilómetros de extensión, se ha llevado a cabo en los últimos meses un trabajo de refuncionalización para transformarlo en (justamente) una de las denominadas rutas seguras, ensanchándola a 7,3 metros, además de la pavimentación de banquinas y la ejecución de terceras trochas en sectores puntuales, como las lomas y curvas en las cercanías al puente del embalse.

Hoy en día, varios son los conductores que se quejan y/o denuncian falencias en el trayecto en obra, como descalces, mala o nula señalización de sectores donde quedaron las tareas sin terminar. En distintos lugares, todavía falta la capa asfáltica definitiva, no se encuentra demarcado el pavimento ni hay señalización horizontal ni vertical, mientras que otros lugares -como la rotonda de Frapal, en la intersección con la ruta provincial 72- directamente no se hizo nada.

Pozos, cambios bruscos en la superficie y conos que delimitan sitios donde cambia el ancho de la calzada completan un combo peligroso para conductores que conocen el sector y, sobre todo, para aquellos que lo transitan por primera vez. La caída de la noche y la falta de visibilidad natural multiplican todos estos riesgos, obligando en muchas ocasiones a realizar maniobras de último momento para evitar accidentes.

“En muchos sectores no se distingue donde empieza o termina el asfalto, ni tampoco la línea divisoria de carriles. Es realmente muy peligrosa”, había advertido semanas atrás a “La Nueva.” el intendente de Coronel Pringles, Lisandro Matzkin.

La empresa Coarco todavía mantiene el obrador y los vehículos en el sector, desde hace algunas semanas detuvo los trabajos en medio de una negociación para readecuar los montos del proyecto. En su momento, la firma había presentado un presupuesto de 796,4 millones de pesos, sensiblemente inferior al cálculo oficial, que ascendía a 1.237 millones de pesos.

Por el momento, se aclara que no existen atrasos financieros en los pagos a la empresa y que el pedido de readecuación está pasando por los distintos organismos de control del gobierno bonaerense. “El tema -se indicó a este medio- es que la burocracia estatal es muy lenta”.

Matzkin había explicado que la empresa, que desde febrero de este año venía desacelerando el ritmo de los trabajos, pedía un recálculo técnico de la obra, que consistía en la ejecución de otro tipo de carpeta asfáltica, más costosa que la establecida en el presupuesto original.

“Una modificación de este tipo requiere que los mayores costos sean aprobados por los organismos de control que tiene la Provincia, lo que claro, demanda un tiempo”, había explicado.

En este marco, se produjo el corte en los pagos a la empresa.

“La verdad es que, con un 70% de inflación, no hay firma que pueda sostener en marcha una obra así si no recibe los pagos correspondientes”, había dicho.

La preocupación por la paralización de la obra también llegó semanas atrás incluso a la Cámara de Diputados de la Provincia.

En ese sentido, desde el bloque de Juntos por el Cambio presentaron un proyecto de declaración, expresando su preocupación por la paralización de los trabajos.

También se pedía que las autoridades bonaerenses “realicen todas las acciones necesarias para retomar la obra”.

¿Y la tercera etapa?

En diciembre del año pasado, desde la dirección de Vialidad Provincial de Buenos Aires se había indicado que el proyecto para continuar con la obra de la ruta provincial 51, desde el dique Paso de las Piedras hasta Bahía Blanca, sería licitado durante este 2022.

El proyecto contemplaría intervenciones a lo largo de unos 50 kilómetros y finalizaría en la rotonda que une la 51 con la ruta 3 vieja y la autopista de circunvalación Juan Pablo II en nuestra ciudad.

En ese sentido, supone la instalación de tramos de ruta segura en sectores donde los adelantamientos a vehículos de gran porte y/o lentos pueden resultar peligroso, además de repavimentación de lugares donde el asfalto actualmente presenta deficiencias.

En tanto, el sector conocido como Los Siete Puentes, en tanto, no llevaría grandes cambios, ya que se mantendrían los dos carriles actuales.

Fotos: Rodrigo García - La Nueva.