22/09/2022REGION

Quica Dupuy, una firme impulsora de Equinoterapia en Huanguelén, junto a muchas otras personas

Su nombre en realidad es María Angélica, pero en la localidad, todo el mundo la conoce como Quica.

Es la vicepresidenta de Equinoterapia Recreativa (es decir, no terapéutica), y está a cargo, “de lo que es el trabajo de pista”, explica. La institución, es destacada este año por la delegación, en una distinción que se le entregará en La Noche de Gala, el próximo lunes. 

Consultada en torno a lo que produce la actividad en los concurrentes, dice que “muchos cambios. Nuestro instrumento de trabajo es el caballo; es un animal especial, como siempre decimos. Tiene fuerza, tiene honestidad y transmite una paz que me gustaría que todos puedan vivirla”.

Profundiza este concepto, indicando que “el vínculo que se establece entre los jinetes y amazonas, con el animal, es maravilloso”.

Una anécdota: “Un día, los caballos se escaparon y estaban muy transpirados. Teníamos un abuelo –Tatú-, que subía a la rampa en silla de ruedas. Ya teníamos al abuelo en su silla, arriba de la rampa. Decidimos llevar otro caballo para él. El abuelo se quedó sentado en la silla, no lo podíamos parar. Le decíamos ´Tatú, es tu turno, te toca´; el abuelo, que no hablaba, nos decía con la cabeza que no, hasta que nos dimos cuenta, que le habíamos cambiado el caballo; él, quería su caballo. Nosotros decimos que el vínculo que se establece, es maravilloso. Es lo que tratamos de lograr los que estamos haciendo esta actividad. Lograr el vínculo entre los que suben y el animal”.

Todo se hace con juegos, canciones, movimientos, ejercicios, en una total relajación. Este año, incorporaron un profe de educación física, a través de una asistencia municipal. “Es Jeremías Rodríguez y descubrimos que es una maravillosa persona, trabajando con discapacidad. Es un placer verlo jugar; el profe, siempre tiene algún juego para ellos”.

Dice Quica, que cuando empezaron con la actividad, parecía que iban a dar, a trabajar para otros; “pero recibís tanto cariño de esos chicos y de las familias”, dice con toda la emoción en la voz. Y agrega que además, reciben mucho de las familias: “Nosotros hacemos un encuentro semanal, todos los sábados y las familias van con el equipo de mate, las reposeras. Cada encuentro de sábado es como un cumpleaños,”.

 Explica que no realizan una actividad terapéutica, sino recreativa, “porque no tenemos personal y profesionales de la salud”.  Hace 11 años que funciona Equinoterapia en Huanguelén, “y todo gracias al pueblo”. Catorce personas integran la comisión, “somos 14 personas trabajando ad honorem, con 11años de trabajo continuado, por nuestros chicos, adolescentes y adultos, con discapacidad. Y haciendo todos los esfuerzos para poder sostenerla. Hay meses, que hay muchísimos gastos, veterinarios, de alimentación, y de cuidado. Tenemos gente que nos dona avena, algún rollo”.

La comisión de Equinoterapia, está trabajando fuertemente por tener su espacio propio. Vienen utilizando una quinta, cedida al efecto por el Dr. Miriuka ; “súper agradecidos, les debemos la vida, porque él nos cede un espacio maravilloso para poder estar ahí. Ahora, estamos construyendo nuestro lugar”.

Luego de conseguir un predio para el funcionamiento de la actividad, están construyendo las instalaciones para trasladarse en breve. Se trata de un refugio para guardar todos los implementos de la actividad; un baño y una salita de reuniones. Además de la pista y los corrales. Falta poquito, ya nos vamos a ir. Todo, con esfuerzo del pueblo”.