HOYREGION

Maltrato animal: el Colegio de Veterinarios bonaerense pide sanciones penales contra los matanutrias

Desde la institución se hizo hincapié también en la necesidad de educar en la empatía.
A partir de la repercusión que tuvieron en la comunidad y en las redes sociales las imágenes de dos jóvenes maltratando y matando a un coipo —nutria criolla— en Bahía Blanca, desde el Colegio de Veterinarios de la provincia de Buenos Aires reclamaron una sanción penal para los responsables y advirtieron sobre la urgencia de educar en la empatía.

Asimismo, se recalcó que el maltrato animal es un síntoma social y una realidad que es necesario tratar de forma urgente.

El caso de los —denominados— matanutrias traspasó las fronteras de Bahía Blanca y avanzó en pocas horas en cuestiones que rayaron el linchamiento. A partir de la difusión del video, miles de usuarios de redes sociales comenzaron a cargar y amenazar primero a los dos jóvenes, después a sus allegados, luego a estudiantes de Huanguelén que viven en Bahía Blanca y, por último, a los concejales bahienses que no convalidaron un proyecto para declarar a ambos muchachos como personas no gratas. Hasta el presidente Javier Milei se refirió al tema.

En medio de todo esto, la UTN y la UNS tomaron decisiones diferentes respecto de la situación de cada uno de ellos, alumnos de estas instituciones educativas. La primera suspendió a Juan Bautista Bravo, amparándose en un artículo que se refiere a la actividad pública de sus estudiantes fuera de los claustros, mientras que la segunda esperó unos días para repudiar la situación y no sancionar a Imanol Santerre. Por supuesto, estas decisiones también provocaron repudio, disconformidad y la aprobación de usuarios de las redes, que a la postre fueron el vehículo para mostrar el descontento popular ante lo ocurrido.

Quien se expidió al respecto en las últimas horas fue el Colegio de Veterinarios de la provincia de Buenos Aires, desde donde se indicó que "la sanción penal a los responsables es fundamental para terminar con la impunidad".

Sin embargo, también se aclaró que la solución definitiva es de raíz educativa y se hizo un especial hincapié en la necesidad de un cambio cultural "que comience en las aulas y en los hogares".

"Convocamos a la comunidad veterinaria y a la sociedad en general a ir más allá de la indignación: es imperioso transformar este dolor en un cambio profundo de perspectiva sobre la vida animal. Como profesionales de la salud, los veterinarios somos testigos directos de las consecuencias del trato erróneo que el ser humano dispensa, muchas veces por negligencia y otras por crueldad, a los animales", se indicó.

En ese sentido, se reconoció que tanto la ciencia como la medicina veterinaria "respaldan la sintiencia animal", en aspectos como dolor, sufrimiento, miedo y bienestar.

"Reconocer esto nos obliga a deconstruir viejos hábitos de dominación y avanzar hacia una convivencia basada en el respeto y el derecho a una vida digna —se remarcó—. El maltrato animal no es un hecho aislado ni un problema menor: desde una perspectiva psicológica y sociológica, la crueldad hacia los animales es un síntoma de alarma social".

Además, se aseguró que "la psicología y la criminología contemporáneas demuestran que existe una correlación directa entre el maltrato hacia los animales y la violencia interpersonal (intrafamiliar, de género y social)".

"Quien ejerce violencia sobre un ser indefenso carece de los mecanismos básicos de empatía y control de impulsos. Por lo tanto, detectar, denunciar y sancionar el maltrato animal no es solo un acto de justicia hacia la fauna; es una medida de prevención sanitaria y de seguridad para toda la comunidad humana", se indicó. LA NUEVA