09/02/2026REGION

La Tranca, en Cura Malal: encuentros, bicicletas, milongas y comunidad en movimiento

El verano viene siendo intenso y muy activo en La Tranca, el espacio cultural y comunitario que impulsa Mercedes Resch en Cura Malal. Actividades que combinan naturaleza, arte, tradición y encuentro siguen convocando a vecinos y visitantes de distintos puntos de la región.

Uno de los momentos más destacados fue la reciente bicicleteada nocturna, que dejó postales imborrables. “Ver las lucecitas por el camino, una detrás de otra, parecía un desfile de luciérnagas”, relató Mercedes. La noche acompañó con un clima ideal y muchos de los participantes regresaron pedaleando, disfrutando del camino y la charla compartida tras una jornada que combinó esfuerzo, disfrute y celebración.

La Tranca se ha convertido este verano en un punto de referencia para actividades locales y regionales. “Hay mucho movimiento, gente que antes no venía y ahora se acerca, pasa, se queda”, explicó Resch, quien destacó que, lejos de ser un período tranquilo, el verano implicó mucho trabajo y organización. La dinámica se sostiene gracias a un grupo de personas que colaboran de manera casi cooperativa, fortaleciendo el entramado comunitario.

En paralelo, Mercedes avanza con un proyecto muy personal: la construcción de un rancho que servirá como espacio de alojamiento. Hecho con materiales recuperados y recursos del propio territorio —adobe, pallet, barro, paja y maderas—, el lugar se integra a la naturaleza sin alterar el entorno. “La construcción se adapta a los árboles y al cañaveral, no al revés”, explicó. El proceso es lento, artesanal y colectivo, con aportes de familiares, amigos y vecinos, y con jornadas que combinan trabajo, aprendizaje y cocina compartida.

Este nuevo espacio tendrá múltiples usos: recibir ciclistas, grupos de motos, escaladores que pasan por la zona serrana, y también visitantes que llegan para eventos culturales. Una de las próximas fechas importantes será el Campeonato de Taba, que se realizará el domingo 1º de marzo, en lo que será la segunda edición del encuentro. Se trata de un juego tradicional argentino, abierto a mujeres, hombres, niñas y niños, que convoca participantes de distintos puntos de la provincia, incluso desde La Plata. En Cura Malal, donde no existen alojamientos formales, resolver el hospedaje se vuelve parte del desafío comunitario.

Otra experiencia reciente que dejó huella fue la milonga realizada el sábado 31, organizada por referentes del tango de la región, con participación de personas de Sierra de la Ventana y Suárez. El encuentro puso en escena no solo el baile, sino una forma profunda de comunicación y conexión. “La milonga es escuchar al otro, entregarse, y eso no es tan fácil, pero es muy poderoso”, reflexionó Mercedes.

A partir de esa experiencia surgió la idea de crear un circuito regional de milongas, que podría recorrer localidades como Pasman, Quiñihual, Guaminí, Pigüé, Saavedra, Tornquist, Arroyo Corto y Sierra de la Ventana, entre otras. La propuesta apunta a que, cada dos o tres meses, un pueblo sea anfitrión del encuentro, generando movimiento cultural, actividad en clubes o espacios comunitarios y una excusa más para encontrarse.

La agenda en La Tranca no se detiene: este fin de semana habrá un recital de folclore a modo de peña, con un artista de la zona de Bordenave, y luego llegará marzo con nuevas actividades y desafíos.

Entre proyectos que nacen del encuentro, tradiciones que se revalorizan y redes que se tejen entre pueblos vecinos, La Tranca y Cura Malal siguen consolidándose como un espacio donde la cultura, la naturaleza y la comunidad se encuentran y crecen juntas.