06/07/2026REGION

Con una iglesia colmada, el padre Matías Burgui asumió como párroco de Coronel Suárez

La comunidad católica de Coronel Suárez vivió el pasado sábado 4 de julio una jornada significativa con la Misa de inicio del Ministerio Pastoral del padre Matías Burgui, quien asumió formalmente como cura párroco en una ceremonia que convocó a una gran cantidad de fieles.

La celebración, que tuvo lugar por la mañana, fue presidida por el arzobispo de Bahía Blanca, fray Carlos Azpiroz Costa y concelebrada por el Obispo Auxiliar, Mons. Pedro Fournau, junto a un gran número de sacerdotes de la arquidiócesis.

Durante la liturgia, el Padre Matías recibió los signos de su nuevo ministerio pastoral:

La entrega del Evangelio.
Los Santos Óleos.
Las Ofrendas.
Las llaves del Sagrario

La participación de representantes del clero y la masiva concurrencia de feligreses marcaron el carácter trascendente de una instancia poco frecuente en la vida parroquial.

Si bien Burgui ya se encontraba en la ciudad desde hacía más de dos meses, este acto litúrgico representó el inicio formal de su misión al frente de la comunidad. Durante la previa, el propio sacerdote había destacado el profundo significado de esta celebración, no solo desde lo institucional sino también desde lo espiritual.

Tras la misa, la jornada continuó con un ágape fraterno a la canasta en el Colegio San José, donde los presentes pudieron compartir un momento de encuentro, reforzando los lazos comunitarios.

En su llegada a Coronel Suárez, Burgui ha resaltado el compromiso y la participación activa de la comunidad, valorando el trabajo previo y la continuidad de un camino pastoral que ya estaba en marcha. En ese sentido, su propuesta apunta a fortalecer una Iglesia cercana, con nuevas formas de transmitir el mensaje, especialmente hacia los más jóvenes, sin perder la esencia del Evangelio.

La toma de posesión no solo marcó el inicio de una nueva etapa para el sacerdote, sino también un renovado vínculo con la comunidad. Tal como había expresado, este gesto implica una relación recíproca: un párroco que asume su servicio y una comunidad que lo recibe y lo acompaña en su misión.

Fotos Juan Schtre