05/05/2021REGION

Colonia de flamencos en la Laguna Epecuén: historia y observación

Viviana Castro se desempeña como guardaparques en el Lago Epecuén y en el aire de la 101.3 profundizó en la llegada de 19 flamencos australes al Distrito y el respectivo proceso de adaptación: “Venimos trabajando desde 2009 con la colonia de flamencos” advirtió la entrevistada.

En esa línea, continuó: “Tenemos visitantes, turistas, pero igual seguimos controlando y regulando la colonia que tenemos desde hace muchos años”. 

Vale destacar que se trata de una colonia que está en Epecuén desde hace muchos años, más de cincuenta, cuando sólo un grupo reducido de personas conocía de la misma, pero no se difundía demasiado a fin de poder conservarla.

Finalmente, volvió a aparecer después de la inundación y comenzaron a buscar una forma de protección: “La primera fue que fue declarada Especie Protegida en el distrito de Adolfo Alsina al flamenco austral; luego seguimos avanzando en lo que es la protección” contó. 

De ese modo, y en contacto con Áreas Protegidas de la Provincia, se empezó a recibir ayuda para proteger de modo más riguroso la colonia: “Se hizo un trabajo más exhaustivo respecto al nombramiento” explicó Castro, quien agregó que uno de sus referentes es Brid Life International. 

Además, contó que se abordó un trabajo para proteger, no sólo a los flamencos, sino a todas las aves de pastizal, playeras y de monte: “De ahí en adelante se empezó a estudiar exclusivamente al flamenco y hemos encontrado huevos y restos de más de cincuenta años en todo un trayecto que se hace, desde ver en qué lugar nidificaban los flamencos”.

Destacó la labor de un grupo de científicos que se dedica, desde hace tiempo, y de manera conjunta, a la investigación de esta especie.

“Se estima que desde 1989 esta especie está nidificando acá, en la Laguna de Epecuén” aclaró y agregó que el último censo realizado, que fue en plena pandemia 2020, arrojó un total de 22 mil, incluyendo a los juveniles que habían nacido en ese año. De todos modos, contó que, este año, aun no fue realizado porque debieron abocarse a otras situaciones.

“Estamos abocados a protegerlos con más énfasis” dijo Castro, que opinó: “Una generalidad de la población está consciente de que es lo que tenemos que hacer y seguir cuidándolos para que nos sigan eligiendo y seguir liberando especies. Pero sabemos que el tráfico de fauna, hoy por hoy, es terrible”.

Por otro lado, anticipó que, el próximo sábado 8 de mayo, se realizará un abordaje de aves, en el marco del Gran Día de la Observación de Aves, coordinada a nivel mundial: “Se celebra todos los años, para la misma fecha, en todo el mundo” explicó la Guardaparques, que agregó: “Se hace un control, en realidad, de todas las especies que se pueden observar en este gran día. Pero las salidas, normalmente con los turistas, se hacen desde el área de Guardaparques, que depende del Municipio de Adolfo Alsina y estamos organizados para que pase de esa forma”. 

Por último, consultada respecto de las conductas de los flamencos, Castro explicó que, en la Laguna Epecuén, sólo hay una especie: “Tenemos una colonia estable, a pesar de que el flamenco es migratorio” dijo, y contó que “el flamenco austral consigue todo su alimento y hábitat adecuado para poder reproducirse. Si el flamenco no come la comida adecuada se pone blanco” y destacó que la relevancia de ese punto radica en que el colorido es parte del proceso de cortejo: “Tienen una pareja para toda la vida y uno de los estudios hechos aquí es que tienen una glándula que, además de almacenar grasa para impermeabilizar las plumas, también almacena betacaroteno, entonces el flamenco frota esa glándula y se tiñe las plumas para parecer más atractivo para su pareja”. 

En esa línea, explicó que, si uno de los flamencos de una pareja muere, ese año no se reproducen, “por eso es tan susceptible que la nidificación se haga sí o sí, porque, sino, no avanza la especie en ese lugar”. 

Por otro lado, contó -sobre las conductas dañinas del ser humano- que “no está declarado en peligro de extinción, está muy vulnerable” y agregó que “tenemos que cuidar muchísimo que esta especie se siga reproduciendo y lo alteran un montón de cuestiones, por ejemplo, los animales exóticos para ellos, que pueden ser todas las mascotas: perros, gatos”. Pero destacó que otra de las cosas que mayor alteración les genera a estos animales es el hombre que, por ejemplo, “por llevar a un perro sin correa, altera todos los ambientes, no sólo de los flamencos, sino a todas las especies nativas”. 

De modo concluyente, lo que Viviana Castro extendió: “Coronel Suárez tiene muchos lugares importantes para la observación de aves y muchos lugares importantes donde hay especies que no están en otros lugares. Fundamentalmente, que vengan a visitarnos y vengan a verlos. Pueden traer sus binoculares y están invitados a monitorear los flamencos. Además, a participar, porque no es sólo nuestro, es de todos nosotros porque esta región es muy rica y todos tenemos que colaborar para que siga siendo así”.