La juventud puso su marca en la Fiesta Provincial de la Carneada
En el marco de la 23° Fiesta Provincial de la Carneada, y minutos antes del inicio de una noche que prometía ser especial, la Asociación Cultural Germano Argentina ultimaba detalles con el salón colmado y un clima que mezclaba expectativa, tradición y pasión mundialista. Con los asistentes ya ubicados en sus mesas, camisetas de la Selección Argentina, pantalla gigante lista y la música en escena, todo indicaba que sería una edición distinta.
“Llegó el día, esperado día, pero algo muy distinto”, expresó el presidente de la institución, Hugo Schwab, quien reconoció que el desarrollo de la fiesta estuvo atravesado por la coincidencia con el partido de la Selección. “No sé qué va a ser esta noche, porque hoy, con esto del partido, todo improvisado. Pero las cosas improvisadas también salen bien”, sostuvo, destacando el espíritu flexible de la organización. Incluso, anticipó entre risas que los tiempos podrían extenderse más de lo habitual: “En vez de terminar a las seis, terminaremos a las siete”.
Más allá de la logística, Schwab puso en valor el trabajo colectivo y, especialmente, el protagonismo de los más jóvenes dentro de la asociación. “Esto también es nuevo, esto es obra de los chicos. Ellos se reúnen solos, nosotros no sabemos lo que van a hacer, y eso está buenísimo”, señaló, resaltando la confianza depositada en las nuevas generaciones.
En ese sentido, Irene y Martín, integrantes jóvenes del grupo, compartieron una de las propuestas innovadoras de esta edición: un “almacén antiguo” montado dentro del salón, donde los asistentes podían adquirir los mismos productos elaborados para la fiesta. “Faltaba esto. Siempre probamos los productos y decíamos ‘qué bueno poder llevarlos a casa’”, comentó Irene, mientras detallaba la variedad disponible: bondiola, morcilla blanca y negra, chorizo seco, salame y queso de chancho, entre otros.
Por su parte, Martín explicó el origen de la idea: “Después de la Fiesta de la Cerveza pensamos qué podíamos hacer para renovar. Surgió lo del almacén antiguo, empezamos a juntar objetos y armamos este espacio con productos que son los mismos que se sirven en la mesa”. Además, destacó la practicidad del sistema de compra, con opciones de pago digital y la posibilidad de retirar los productos al finalizar la noche.
Con la música comenzando a sonar y el murmullo del público creciendo al ritmo de la previa del partido, la fiesta se ponía en marcha, combinando historia, sabores y nuevas ideas. Una vez más, la Carneada demostraba que la tradición no solo se mantiene, sino que también se reinventa con el impulso de las nuevas generaciones.
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