El Progreso impulsa una jornada de forestación en el Campo Recreativo “Domingo Moccero”
El Club Social, Deportivo y Cultural El Progreso de Santa María puso en marcha una importante jornada de forestación en el Campo Recreativo “Domingo Moccero”, con el objetivo de incorporar al menos 500 árboles en distintas etapas y recuperar espacios de sombra y vegetación en este predio ubicado a unos tres kilómetros de la localidad.
El presidente de la institución, Gustavo Di Battista, explicó que el proyecto contempla dos etapas iniciales, con la posibilidad de sumar una tercera, y que la intención es completar la plantación durante la segunda quincena de octubre.
“Es un sector muy lindo, muy visitado, al que le estaba faltando forestación. Creo que es importante también para darle mayor atractivo y más uso”, señaló durante una entrevista telefónica.
Una primera etapa con 250 álamos
La jornada comenzó con la colocación de los primeros 250 álamos, que serán distribuidos formando una triple cortina forestal en el sector de acceso al predio.
El objetivo es generar un corredor arbolado desde el ingreso y avanzar posteriormente con la forestación alrededor del futuro campo de jineteada.
Para llevar adelante esta primera etapa, El Progreso trabaja junto con personal de la Delegación Municipal de Santa María, la Cooperativa Eléctrica y el Vivero Municipal.
Di Battista explicó que la elección de los álamos responde, entre otras cuestiones, a su rápido crecimiento. Debido al estado de las plantas, los ejemplares fueron retirados y trasladados para ser plantados inmediatamente.
En aproximadamente una semana o diez días se prevé desarrollar una segunda jornada con otros 250 ejemplares. En esa oportunidad se incorporarán sauces llorones, fresnos y otras especies, además de la posibilidad de intercalar algunos frutales.
De esta manera, la institución busca alcanzar la meta inicial de 500 plantas colocadas en el predio.
Recuperar la forestación y generar nuevos espacios de sombra
El Campo Recreativo “Domingo Moccero” cuenta con una superficie de aproximadamente siete hectáreas y media y se encuentra junto al arroyo, en un espacio utilizado por familias y visitantes durante los fines de semana.
El lugar conserva una forestación antigua, con ejemplares que en algunos sectores tienen varias décadas y que fueron creciendo naturalmente en las inmediaciones del arroyo. Sin embargo, con el paso de los años muchas plantas se fueron secando o muriendo y no fueron reemplazadas.
La última forestación importante se había realizado, según explicó Di Battista, hace unos 20 o 25 años.
“Es un sector que ha ido perdiendo forestación, ha ido perdiendo sombra, ha ido perdiendo plantas, y la idea es torcer un poquito esta tendencia y volver a reforestar”, expresó.
La intervención también está vinculada con el desarrollo del sector destinado al campo de jineteada, donde en diciembre se realizará una nueva edición de la Fiesta de los Basteros.
El desafío continúa después de plantar
Desde El Progreso remarcan que la tarea no termina con la colocación de los árboles. El cuidado posterior será fundamental para lograr que los ejemplares sobrevivan y alcancen un buen desarrollo.
Entre las principales dificultades aparecen el riego, las sequías, las hormigas y otros factores que pueden afectar a las plantas. A esto se suma la necesidad de compatibilizar la forestación con el uso habitual del predio, que recibe turistas, familias, niños y también alberga los caballos vinculados a Equinoterapia del Corazón.
“También vamos a estar colocando algo de cartelería, pidiéndole a la gente que lo visite que lo cuide”, adelantó el presidente de El Progreso.
La institución invita además a socios, simpatizantes y vecinos que quieran colaborar. La ayuda puede consistir no solamente en trabajo, sino también en materiales necesarios para proteger y mantener las plantas, como alambre, palos y varillas.
Una mirada puesta en los próximos años
Más allá del beneficio inmediato para Santa María, desde El Progreso consideran que la forestación tiene una importancia que excede al ámbito del club y alcanza a todos quienes visitan este sector del distrito.
El predio se encuentra próximo al arroyo y a unos 200 metros de la Isla Catalina, conformando un espacio natural que, según destacó Di Battista, muchas veces no es suficientemente valorado por quienes viven en la zona.
“Cuando nos visita gente que no es de la zona, muchas veces la primera pregunta es si el arroyo está contaminado o si se pueden bañar. Cuando les contás que viene de las sierras y que es uno de los pocos cauces que tiene agua todo el año, muchas veces nosotros mismos no llegamos a dimensionar o valorar lo que tenemos”, señaló.
Por eso, la intención es que la plantación de estos primeros 500 ejemplares sea el comienzo de un proceso que pueda continuar en los próximos años.
Gustavo Di Battista reconoció que existe un porcentaje importante de riesgo de pérdida de las plantas por diferentes factores, pero sostuvo que la institución buscará seguir incorporando ejemplares para alcanzar la mayor cantidad posible.
“Es una tarea que seguramente van a disfrutar sobre todo los más chicos hoy, porque dentro de unos años esa sombra va a ser disfrutada por muchas generaciones”, resumió.
El desafío, ahora, será cuidar lo plantado y continuar sumando forestación para que, dentro de algunos años, el paisaje del Campo Recreativo “Domingo Moccero” sea sustancialmente diferente.
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