22/07/2021PRODUCCION

Si el clima fuera a la carta, los productores pedirían lluvia de unos veinte milímetros y que caiga despacito

El viento y las heladas han secado la capa superficial del suelo, por eso están haciendo falta algunos milimetrajes de agua. Consideraciones del Ing. Agrónomo Juan Ignacio Loos, profesional de la Cooperativa San Martín.

Estamos en el período del año que menos lluvia se registra, históricamente. Eso no es óbice para que desde el análisis técnico-productivo se deje de lado la resignación y se mencione lo que hace falta en estos momentos para los cultivos: unos cuantos milímetros, y si precipitan despacio mejor. Para que penetre bien en las capas de suelo y genere humedad, sobre todo en las áreas más superficiales, para que beneficie el crecimiento de los cultivos de granos finos. 

“Es una cosa bastante normal que en esta época del año estemos en un bache por falta de agua”, nos dijo el Ing. Agrónomo Juan Ignacio Loos, quien desarrolla su profesión en la Cooperativa San Martín. Aclara que no es “una cosa ni desesperante, ni mucho menos, ni siquiera estaríamos hablando de necesidad de grandes milimetrajes. Porque el faltante de agua que estamos teniendo es bastante superficial”. 

Es que, en la profundidad de los suelos, informa, que “hay todavía bastante humedad”. Pero en estos días de tanto viento y “con heladas que se han presentado un poco más intensas y en número más importante, sucede que la helada levanta un poquito la humedad y hemos tenido vientos muy fuertes estos días. Todo eso hace que se vaya secando. Por eso en la capa superficial estaría faltando un poco de agua. Más todavía en lotes que se haya tenido que hacer algún trabajo mecánico, como pasar la rastra, que hace que se seque un poco más”. 

En tanto, los lotes “que están en siembra directa, y con una buena cobertura, están con condiciones mucho mejores”, explica el Ingeniero consultado. 

Frente a todo este panorama, indica Loos, que “vendría bien, aunque sea unos 20 milímetros, como para recargar un poco esa parte superficial que nos estaría faltando”. 

En cuanto al nivel de siembra en nuestra zona, expresó el profesional entrevistado que “la implantación de granos finos, que es en mayor medida el trigo y la cebada, en superficie total, se estarían manteniendo los niveles históricos, los que se están manteniendo estos últimos años”. 

De todas maneras, “quizá por alguna causa de precio y por alguna intención de adelantar la cosecha y hacer algún cultivo de segunda, está creciendo. Este año se nota algún crecimiento del área de cebada, de los tipos cervecera y forrajera, que estaría quitándole alguna hectárea al cultivo de trigo. Pero, en superficies totales, de ambos cultivos, se estarían manteniendo los niveles históricos”. 

En cuanto a expectativas de precios, informa Juan Ignacio Loos que “los precios no son malos. Han estado bajando, no son tan buenos como era hace un tiempo atrás. Los precios, en trigos, fundamentalmente han bajado. La cebada no está tan mal. Lo que es un poco preocupante es la mala relación entre insumos y productos. Es decir, la cantidad de trigo o cebada que hay que vender para comprar los insumos. En caso de insumos bastante básicos, como es el glifosato –en caso de siembra directa- y fertilizantes, ya sea fosforados o nitrogenados, necesarios en cualquier sistema, directa o convencional, han tenido aumentos muy importantes en dólares, lo que hace necesario más kilos por hectárea, mayor rendimiento para pagar los gastos”. 

En torno a las expectativas, “son buenas”, indica. “El año pasado fue un año muy bueno, en cuanto al clima que acompañó y los rendimientos obtenidos la verdad que fue un año muy bueno. Y los precios acompañaron. La foto de la última campaña fue buena y esperemos que se repita”. 

En relación a la siembra, transcurre “a muy buen ritmo y más que otros años. Porque hay un buen porcentaje de trigos nacidos y otros que están naciendo porque se sembraron más tarde, están muy bien. Así que las expectativas desde ese punto de vista son buenas. Los precios veremos qué pasa un poco más adelante. Esperemos que esto acompañe también para que el conjunto tanto de producción como de precios sea bueno”. 

Agrega el Ing. Loos que “en lo que es retenciones, la verdad, influye muchísimo en el precio que realmente está obteniendo el productor. Uno escucha precios internacionales, particularmente en soja, y son valores muy buenos, históricos inclusive. Pero al productor argentino, en el momento de realizar la venta, es bastante menor que eso. Igualmente, el productor argentino es muy eficiente, de meterle siempre para adelante y adoptando tecnologías, haciendo lo mejor para tratar de producir. Esperemos que los precios internacionales se mantengan. Porque si caen, sumado a la quita que está teniendo el productor, se va a empezar a complicar el panorama, fundamentalmente teniendo en cuenta los aumentos de insumos. Esperemos que nos acompañe el tiempo, que podamos hacer todos los trabajos en tiempo y forma. Y en el caso que el precio no sea el mejor, compensemos que el número dé mejor, obteniendo buenos rendimientos”.