HOYPRODUCCION

Mercado de la carne: precios firmes, mayor impulso exportador y consumo que se adapta

El consignatario de hacienda Luciano Rebolini analizó el presente del sector ganadero y destacó que los precios se mantienen firmes, con un escenario en el que la exportación comienza a traccionar con mayor fuerza. Según explicó, actualmente hay buena disponibilidad de hacienda en los corrales y el engorde se desarrolla con normalidad, mientras que la demanda internacional —principalmente de Estados Unidos, la Unión Europea y China— impulsa determinadas categorías, especialmente la vaca, que muestra valores sostenidos.

En cuanto al mercado interno, Rebolini señaló que el consumo no ha desaparecido, aunque sí ha cambiado en sus hábitos. “La gente sigue consumiendo, pero busca alternativas como el pollo o el cerdo y compra de manera más selectiva”, indicó. En ese sentido, remarcó que el valor promedio del kilo de carne ronda los 5.000 pesos, un precio que consideró favorable para el productor y competitivo en términos internacionales. “En dólares es un buen valor y, comparado con el mundo, la carne en Argentina sigue siendo más barata”, sostuvo.

El consignatario también puso el foco en la lógica productiva del sector, subrayando que la ganadería es una actividad de largo plazo. “Un novillo gordo lleva entre dos años y medio y tres para llegar a la góndola”, explicó, marcando la diferencia con otros productos de elaboración más inmediata. A su vez, consideró que existe un componente cultural en la relación de los argentinos con la carne, lo que muchas veces genera tensiones en torno a los precios.

Por otro lado, advirtió que uno de los principales desafíos actuales está vinculado a los altos costos fijos y la fuerte presión impositiva. “Más del 60% del valor, desde que sale del campo hasta la góndola, son impuestos”, afirmó, detallando que el sector enfrenta cargas como IVA, ingresos brutos, aportes laborales y distintos regímenes de retención. Esta situación, explicó, reduce significativamente los márgenes de rentabilidad y obliga a un manejo muy ajustado de los números.

Finalmente, Rebolini señaló que, si bien comienzan a aparecer nuevas modalidades de comercialización, como la venta online y la carne envasada al vacío —más extendidas en grandes ciudades—, en localidades como Coronel Suárez aún predomina la compra tradicional en carnicerías. En un contexto económico complejo, concluyó que el sector debe adaptarse constantemente para sostener la actividad y garantizar el equilibrio entre producción, comercialización y consumo.