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La Cabaña 23 de Noviembre, de Néstor Aldazabal, se quedó con los principales premios Angus de la Expo Rural

La Cabaña 23 de Noviembre, de Néstor Aldazabal, se quedó con los principales premios Angus de la Expo Rural

La Cabaña 23 de Noviembre, de Néstor Aldababal, un establecimiento de Coronel Dorrego, obtuvo el Gran Campeón Macho Angus 2026, el Reservado Gran Campeón Macho, el Mejor Toro de Lote PP y el premio al Lote Gran Campeón de Machos PP. Su titular destacó el trabajo genético orientado a la productividad y la calidad de carne, en una actividad que también reúne a tres generaciones de su familia.

La calidad genética de la Cabaña 23 de Noviembre, de Néstor Aldazabal, tuvo un reconocimiento destacado en la 107.ª Exposición Rural de Ganadería, Industria y Comercio de Coronel Suárez. El establecimiento de Coronel Dorrego se llevó cuatro de los principales premios de la raza Angus, entre ellos el Gran Campeón Macho Angus 2026.

Los reconocimientos obtenidos fueron el Gran Campeón Macho Angus, el Reservado Gran Campeón Macho Angus, el Mejor Toro de Lote PP y el Lote Gran Campeón de Machos PP, distinciones que reflejan el trabajo desarrollado por la cabaña en la selección y mejora de sus animales.

En diálogo con La Nueva Radio Suárez, Aldazabal expresó su satisfacción por los resultados y explicó que las exposiciones representan una oportunidad para evaluar el desarrollo de la genética propia frente al trabajo de otros criadores.

“Uno se va midiendo con los distintos colegas y va viendo en qué posición está y cómo viene el desarrollo de la cabaña y de los animales”, señaló.

El establecimiento venía de participar en otras muestras regionales, entre ellas las realizadas en Coronel Dorrego, Saavedra y Bahía Blanca. Los buenos resultados obtenidos en esas presentaciones y los premios alcanzados en Coronel Suárez consolidan un balance positivo para la cabaña.

Genética orientada a la productividad y la calidad de carne

Aldazabal explicó que se trata de una cabaña relativamente nueva, cuyo objetivo es producir animales que se destaquen por sus características y, fundamentalmente, por su capacidad productiva.

En ese camino, destacó la importancia creciente de la calidad de carne en los mercados internacionales y el trabajo que se realiza dentro de la raza Angus para mejorar indicadores vinculados con el área de ojo de bife, el marmoleo y otros parámetros genéticos.

Según planteó, Argentina cuenta con una buena posición en cuanto a las características fenotípicas de sus animales, pero el desafío es continuar avanzando en la calidad y en los indicadores que demanda el mercado.

El productor consideró que la ganadería atraviesa un momento de perspectivas favorables, impulsado no solamente por las condiciones del mercado interno, sino también por la demanda mundial de carne.

En ese contexto, señaló que la actividad tiene sus vaivenes, como ocurre con otros sectores de la economía argentina, pero que la demanda internacional constituye una oportunidad para continuar invirtiendo y mejorando los rodeos.

El desafío de sostener el consumo de carne

Durante la entrevista, Aldazabal también se refirió al costo de la carne vacuna y a los cambios que se observan en los hábitos de consumo.

Explicó que producir carne se ha vuelto una actividad costosa a nivel mundial y que, frente a esa realidad, las familias incorporan otras alternativas, como el pollo y el cerdo.

Si bien remarcó que la carne vacuna debe seguir ocupando un lugar importante en la mesa de los argentinos, consideró que será necesario adaptarse a las nuevas condiciones de consumo.

“Tenemos que seguir comiendo carne los argentinos, por supuesto. Tiene que estar el asadito, como siempre”, expresó, al tiempo que reconoció que los precios obligan a administrar de otra manera las compras familiares.

Para el productor, el desafío consiste en sostener una actividad ganadera rentable, capaz de responder a la demanda y, al mismo tiempo, ofrecer productos de calidad.

Una empresa familiar con tres generaciones en el campo

Detrás de los premios de la Cabaña 23 de Noviembre hay también una historia de trabajo familiar. Aldazabal contó que la empresa agrícola-ganadera de la zona de Coronel Dorrego reúne a tres generaciones vinculadas con la actividad rural.

Tanto él como su hijo son médicos veterinarios y participan activamente en el desarrollo de la empresa, junto con su padre y el resto de la familia.

“Somos tres generaciones que estamos trabajando en el campo”, destacó, y valoró los resultados alcanzados a partir de ese trabajo compartido.

La participación en las exposiciones, explicó, permite mostrar los avances logrados y medir la evolución de la genética, pero también forma parte de una actividad productiva que necesita sostenerse económicamente.

Del reconocimiento en la pista al remate

Los animales premiados también forman parte del negocio ganadero. Aldazabal confirmó que los ejemplares saldrían a la venta en el remate a martillo corrido previsto en el predio, a cargo de la firma Sáenz Valiente Bullrich y Asociados.

El productor reconoció que existe un vínculo especial con los animales, especialmente con aquellos que fueron criados y acompañados durante años. En el caso del Gran Campeón, señaló que llevaba más de dos años y medio de trabajo desde su nacimiento, con una atención especialmente intensa durante los últimos meses.

Sin embargo, subrayó que la comercialización es una parte indispensable de la actividad: los resultados económicos permiten reinvertir y continuar mejorando la genética.

Los cuatro premios obtenidos en la Expo Rural de Coronel Suárez representan así un reconocimiento al trabajo de la Cabaña 23 de Noviembre y al esfuerzo de una familia que apuesta a la producción, la selección genética y la mejora continua de la raza Angus.