15/06/2020PRODUCCION

Guillermo Urruti: “No es normal que el Estado intervenga una empresa privada”

El presidente de la Sociedad Rural de Coronel Suárez está en contra de la apropiación de Vicentin de parte del Gobierno nacional.

El presidente de la Sociedad Rural de Coronel Suárez, Guillermo Urruti, dijo que "era sabido que se iba a tomar una decisión de este tipo", en alusión a lo resuelto por el Gobierno nacional para intervenir la empresa cerealera Vicentin.

“No es normal que el Estado intervenga una empresa privada. Y menos cuando está en convocatoria de acreedores y primero debe intervenir la Justicia. Ellos tienen otra intención, que es la expropiación", dijo.

“Si uno escucha a la diputada (Victoria) Donda o a Felipe Solá (canciller), hablan de que el Estado debe quedarse con una parte de las empresas a las que ayuda y, además, quieren volver a la Junta Nacional de Granos. Ahora van por una empresa que es netamente agropecuaria”, agregó.

Urruti remarcó que, de esta manera, se puede volver a la Junta Nacional de Granos, "salvo que el Congreso pueda expedirse al respecto".

“Vamos a tener juicios seguramente; el país va a tener un juicio. Y es una mentira la pérdida de trabajo, porque la empresa sigue trabajando pese a estar en convocatoria de acreedores; de hecho, hay muchos oferentes a los que les interesa la empresa. Es muy fuerte en oleaginosas: es la mayor exportadora de aceite de soja”, dijo.

“Las demás empresas temen que el Estado avance, pero el mismo Estado no intervino en la firma de (Cristóbal) López, siendo que debía más dinero que Vicentin. Esto es totalmente ideológico y vamos camino a Venezuela, que es lo que no queremos los argentinos”, aseveró.

Respecto del interventor de Vicentin, Urruti sostuvo: “Yo puedo saber lo que opina (el suarense) Gabriel Delgado, pero no puedo saber qué opina el Estado. Estábamos acostumbrados a vivir en un país democrático y esto nos lleva a otro lado. Si se sigue avanzando contra la propiedad privada, no sólo los productores, sino todos los ciudadanos se van a enojar”.

Fuente: La Nueva.