HOY • PRODUCCION

Esteban Niemela asumió la presidencia de la Sociedad de Acopiadores de Cereales de la Zona Bahía Blanca

La entidad, que cumplió 80 años el pasado mes de octubre, reúne a 50 empresas de toda el área de influencia del puerto bahiense y canaliza, a través de sus acopios, cerca del 50% de los cereales comercializados en la región. En una entrevista en los estudios de La Nueva Radio Suárez, su nuevo presidente habló de los desafíos institucionales, la realidad del sector y las oportunidades de crecimiento para la producción agropecuaria.

Esteban Niemela asumió recientemente la presidencia de la Sociedad de Acopiadores de Cereales de la Zona Bahía Blanca, una institución con una extensa trayectoria que nuclea a empresas dedicadas al almacenamiento y la comercialización de granos en toda la región de influencia del puerto bahiense.

En diálogo con La Nueva Radio Suárez, el flamante presidente definió esta nueva responsabilidad como un orgullo y, al mismo tiempo, como un desafío. Señaló que llega a la conducción con distintas ideas y objetivos para fortalecer el funcionamiento de la entidad y acompañar a sus asociados frente a las problemáticas de la actividad.

La institución cumplió 80 años el pasado 2 de noviembre. Fue fundada en 1946 y actualmente cuenta con 50 socios distribuidos en una amplia zona que se extiende incluso hacia La Pampa. Según explicó Niemela, se estima que cerca del 50% de los cereales de la región se comercializa a través de los acopios que integran la entidad.

Una institución que busca mayor participación del interior

Al referirse a los objetivos de su gestión, Niemela distinguió dos grandes líneas de trabajo: fortalecer los vínculos institucionales hacia afuera y promover una mayor participación de los asociados hacia adentro.

La Sociedad de Acopiadores forma parte de la Federación de Acopiadores de Buenos Aires, desde donde articula también con el ámbito nacional. Sin embargo, uno de los propósitos de la nueva conducción es federalizar más el funcionamiento de la entidad y llevar las discusiones hacia las localidades del interior, donde se encuentra buena parte de los originadores de la actividad.

“Hoy está todo muy nucleado en Bahía Blanca y los originadores de esto estamos más en el interior”, explicó. En ese sentido, planteó la necesidad de generar más participación y convocar especialmente a los jóvenes, al advertir que existe un alejamiento de las nuevas generaciones respecto de las instituciones.

“Necesitamos un país fuerte institucionalmente”, sostuvo, e invitó a los integrantes del sector a involucrarse y aportar ideas para mejorar la actividad.

La tarea de representar y acompañar a los acopiadores

Niemela explicó que la Sociedad de Acopiadores cumple un rol gremial dentro de la cadena de comercialización, en la que participan el productor, el acopiador, el corredor y finalmente el exportador o la industria.

La tarea de la institución consiste en defender los intereses de sus asociados, identificar dificultades comunes y buscar respuestas. Entre sus actividades mencionó la participación en las discusiones paritarias con los gremios, la capacitación de las empresas y el asesoramiento frente a cuestiones legales y nuevas normativas.

También señaló que acompañan a los acopios ante los cambios regulatorios que pueden afectar su actividad, como las exigencias vinculadas con la certificación para exportar a Europa. Para ello cuentan con el respaldo de la Federación y con asesores que colaboran en el análisis y canalización de los distintos problemas.

Los mercados y una actividad atravesada por el contexto internacional

Consultado sobre los precios de los cereales, el presidente aclaró que no es especialista en mercados y que los valores cambian diariamente. De todos modos, indicó que recientemente se había registrado una mejora importante en las cotizaciones, aunque con movimientos propios de un mercado de commodities.

Explicó que los precios están condicionados por acontecimientos internacionales, conflictos bélicos y procesos electorales, entre otros factores. Por eso, consideró difícil establecer un valor único que permita determinar cuándo es conveniente vender.

“Estamos arriba de una montaña rusa que va subiendo y bajando”, describió. Y agregó que, en la práctica, los productores buscan aprovechar las oportunidades que se presentan, aunque no siempre es posible vender en los momentos de mejores cotizaciones.

El silobolsa, de una amenaza inicial a una herramienta aliada

Uno de los temas abordados fue el impacto que tuvo la incorporación del silobolsa en el sistema de almacenamiento y comercialización de granos.

Niemela recordó que, cuando comenzó a utilizarse, existía preocupación entre los acopiadores porque se pensaba que podía debilitar considerablemente su actividad, al permitir que los productores almacenaran la cosecha directamente en sus campos.

Sin embargo, con el paso del tiempo, esa percepción cambió. El presidente consideró que el silobolsa terminó convirtiéndose en un aliado y en una herramienta útil también para los propios acopios, ya que permite flexibilizar la capacidad de almacenamiento cuando los establecimientos se encuentran colmados por el ingreso de producción.

Además, destacó el impacto positivo que tuvo en la logística. Antes, buena parte de los granos debía trasladarse inmediatamente en camiones, lo que generaba largas filas, demoras y dificultades para conseguir transporte durante los momentos de mayor actividad. El almacenamiento en origen permitió distribuir mejor esos movimientos y racionalizar el traslado de la producción.

“Hoy, más que una mala noticia, ha sido una buena noticia para nosotros”, resumió.

Producción en crecimiento y desafíos de infraestructura

Al analizar la situación del campo argentino en comparación con otros países, Niemela destacó el desarrollo de la producción y de los servicios vinculados con la actividad agropecuaria. No obstante, advirtió que en muchos mercados internacionales los productores cuentan con herramientas de financiamiento, respaldo estatal y políticas de sostenimiento que no tienen las mismas características en Argentina.

Mencionó, por ejemplo, las facilidades de crédito y los plazos extensos para adquirir maquinaria en otros países, mientras que en el ámbito local el sector suele responder a las dificultades con ingenio y herramientas propias, como ocurrió con la expansión del silobolsa.

A su entender, uno de los principales desafíos argentinos es que el crecimiento de la producción avanzó más rápido que la infraestructura logística necesaria para acompañarlo.

“Es un problema entre comillas lindo, porque que haya mucha producción es bárbaro; peor sería que no se produzca”, señaló. En ese sentido, remarcó que se están alcanzando niveles récord de producción y que resulta necesario mejorar las condiciones para trasladar y comercializar esos volúmenes.

También destacó el potencial productivo de la región, particularmente en el sector que se extiende desde la zona de las sierras hacia el este, donde el desarrollo del riego puede impulsar significativamente la actividad agropecuaria.

Respecto de la coyuntura económica, observó que el paso de un escenario de alta inflación a otro de menor inflación obliga a las empresas a adaptarse a nuevas condiciones financieras. Explicó que quienes estaban acostumbrados a trabajar con deudas que se licuaban con la inflación deben ahora prestar mucha más atención al costo real del financiamiento y a sus compromisos.

La importancia de asociarse y compartir los problemas

Sobre el cierre de la entrevista, Niemela puso el acento en la necesidad de fortalecer los espacios de participación y representación. Consideró que muchos empresarios y productores atraviesan dificultades similares, pero que la dinámica cotidiana de sus actividades suele impedirles detenerse a analizarlas en conjunto.

Por eso, valoró el asociativismo como una herramienta para compartir experiencias, identificar problemas comunes y buscar soluciones colectivas.

“Hoy la gente se siente muy sola. El que abre un comercio, el que tiene una empresa, es importante que pueda discutir estos temas”, expresó.

Con 80 años de trayectoria, la Sociedad de Acopiadores de Cereales de la Zona Bahía Blanca inicia una nueva etapa bajo la presidencia de Esteban Niemela, con el objetivo de fortalecer la representación del sector, ampliar la participación de sus integrantes y acompañar los desafíos de una actividad central para la economía regional.