22/06/2022PRODUCCION

“Estamos muy contentos con estos nuevos desarrollos que ha hecho el INTA”

Lo dijo el Ing. Darío Morris, titular de la Agencia INTA Coronel Suárez, y con justa razón: en estos días se obtuvo la primera cosecha de verduras en el continente blanco.

En una entrevista con La Nueva Radio Suárez, se refirió a las investigaciones y aportes de avances tecnológicos de la mano del organismo nacional, que han ocupado los titulares de las buenas noticias de nuestro país, como es el caso del cultivo de hortalizas en la Antártida Argentina, o el desarrollo de una vacuna en bovinos para disminuir el Síndrome Urémico Hemolítico.

Recordó Morris que, entre las misiones del organismo, la investigación tiene una labor central: “Impulsar, vigorizar, hacer innovaciones dentro del desarrollo agropecuario, pero también dentro de la parte de salud pública”.  

Informa que “desde 1956 viene haciendo aportes al territorio nacional, con descubrimiento de vacunas –como la antiaftosa en su momento, en la década del ´70-, toda la parte de proyectos de eficiencia para cosecha, el programa Pro Huerta, que es modelo dentro del país y toda Latinoamérica, la parte de la carta de suelos, donde el organismo ha tenido mucho que ver con el armado de todas las cartas de suelo del país”. 

Sobre lo que se dio a conocer hace unos días atrás –habían nacido las primeras plantas de lechuga y rúcula en la Antártida-, dijo que esto lo ponía contento por dos cosas: “Por un lado, porque este módulo hidropónico en la Antártida, que se está desarrollando desde el año 2019 junto a la Universidad Patagónica, y el objetivo era proveer de verduras frescas a la población que está en la Base Marambio, que son alrededor de 70 personas. A ellos les llega solamente todo lo que son vegetales congelados”.  

El investigador del INTA está trabajando en el organismo en Santa Cruz, “ha estado trabajando con todo un equipo de investigación y han hecho las primeras cosechas de verdura fresca, a través de la hidroponía”. En este caso, explica el Ing. Morris, “se cultiva en un sustrato, que tiene que estar certificado, porque a la Base no puede ir ningún producto que no esté autorizado. Se ha trabajado desde lo que son semillas de hojas, como lechuga, espinaca y rúcula, que sean resistentes al frío”. 

Las mismas se producen dentro de un contenedor, dentro del cual se regula la temperatura y la luz. “Es un desarrollo muy importante” dice Morris, destacando la importancia de proveer verduras frescas “a la población argentina –que es rotativa-, que está haciendo patria en ese lugar”.  

Para dar una idea básica de la investigación, el Ing. Morris enumeró: “Hay todo un desarrollo investigativo, porque estamos hablando de sensores, de soluciones nutritivas, de probar sustratos, que las semillas sean resistentes a las bajas temperaturas. Ya hace varios años que estamos haciendo este desarrollo del que ahora se ven los primeros frutos, con esta cosecha”. 

En un mundo que demanda alimentos, que en una región de temperaturas extremas se hayan producido estos resultados es alentador y de vanguardia, por donde se lo analice. El Ing. Darío Morris apunta otro dato importante: “En otras bases se hace investigación solamente, probando distintas especies. En este caso, se probaron las distintas especies, pero la idea es tener verdura fresca para la población para la Base Marambio”. 

El contenedor donde se hizo esta producción tiene unos seis metros de largo, con un armado especial, con capas de aislamiento y donde se regula la luz para asegurar la producción de estas hortalizas. Es de destacar, además, que se trata de una labor conjunta entre el INTA, un organismo universitario y el Comando Antártico. 

En otra cuestión importante, Morris habló de otro desarrollo que está promoviendo el INTA. “Es una vacuna recombinante para escherichia coli”. Recordó que, en su momento, el INTA Coronel Suárez ofreció una charla con la Mesa de Zoonosis. “Es un tema importante como sociedad para tratar de concientizar sobre el tema de la alimentación, sobre cómo se transmite esta enfermedad”. 

Explicó, en torno a la vacuna, que “el INTA, a través del Instituto de Patobiología de Castelar, desarrolló una vacuna que lo que hace es disminuir la cantidad de escherichia coli que está en rumiante. De esa forma tiene menos posibilidad de contagio el ser humano. Este es otro desarrollo que se dio a través de nuestro organismo. Esta vacuna es muy prometedora para disminuir los 500 casos actuales por año de Síndrome Urémico Hemolítico que tiene la Argentina”. 

En el cierre de la entrevista, el Ing. Darío Morris manifestó el orgullo por pertenecer a este organismo nacional que avanza en investigaciones. En lo que respecta al INTA en la región, informó que están trabajando en distintas temáticas en la parte de suelos: “Estamos mandando resúmenes a congresos a nivel nacional e internacional de lo que tiene que ver con manejo de cultivos, de forrajes, de pasturas. Todo lo que tiene que ver con tecnología de procesos. Está en desarrollo los comederos inteligentes, donde se está probando la eficiencia en toros, en cabañas, eso lo tenemos en nuestra Experimental también. Estamos con mucho trabajo y muchas ganas de seguir haciendo cosas para que mejore el país”.