29/01/2020PRODUCCION

El sector ganadero a la espera de definiciones del gobierno nacional en cuanto a las exportaciones.

La afectación de la sequía de la segunda mitad del año influyó negativamente el engorde de la hacienda y perjudicó las reservas de forrajes de los productores. “No es cierto que el cereal esté guardado en bolsones o silos por especulación. Los gobiernos populistas hablan de que el campo se guarda los bolsones para mantener el poder de manejar el dólar y es absolutamente lo contrario”. Entrevista al consignatario de hacienda Horacio Durañona.

Consultado sobre la realidad que atraviesan la ganadería y el mercado de la carne en la Argentina, el consignatario de haciendas Horacio Durañona, representante de Sáenz Valiente, Bullrich & Cía. para Coronel Suárez y la zona, explicó que "en cuanto a nuestra zona, desde junio están faltando precipitaciones de importancia, que tuvieron una repercusión negativa en el trigo, cuya cosecha fue muy magra. Específicamente en ganadería esta falta de lluvias se nota más lentamente, pero un ternero que hoy debería estar al pie de la madre con 170/180 kilos está con 20 o 30 kilos menos, la vaca, que estaba complicada en su estado físico para entrar en servicio entre noviembre y enero, recién lo vamos a notar a partir de marzo, cuando se hagan los tactos, y, sin dudas, lo más castigado es el engorde, porque últimamente esto está muy atado al cereal, dado que hoy en día el 85% de la hacienda sale de feedlot, con engordes en corrales con maíz o, en su defecto, cebada y mucha materia verde, como los rollos que este año no hay" señaló el consignatario de nuestra ciudad.

Reconoció Durañona que "normalmente todos los veranos son complicados para continuar con el ritmo de engorde que trae la hacienda en primavera, sin embargo, en este momento, a pesar de que haya comenzado a llover de forma más regular, estamos pagando las consecuencias de esos meses sin lluvias y, consecuentemente, todo el ciclo atrasado. No fue un año en que se pudo manejar las reservas y esas reservas que los productores tienen como stock para salir del paso en algún momento se comenzaron a comer a partir de agosto".

Luego, desde lo financiero, consideró que "no es cierto que el cereal que esté guardado en bolsones o silos es por especulación. Los gobiernos populistas hablan de que el campo se guarda los bolsones para mantener el poder de manejar el dólar y es absolutamente lo contrario, se los almacena y guarda para poder seguir manteniendo una línea de crecimiento pareja y no perder lo producido hasta ahora, porque son reservas de alimentos para poder mantener la cantidad de hacienda, o bien, bolsones que son reservas económicas para pagar cosas para cuando sucede lo de este año, que la cosecha no alcanzó para cubrir sus gastos. Nuestra zona tiene un promedio de cosecha de unos 4000 kilos por hectáreas y este año la cosecha en promedio anduvo en los 1000 kilos. Esos bolsones son reservas para que las empresas agropecuarias no entren en default y puedan seguir produciendo".

Consultado sobre si el valor de la carne al mostrador está encarecido, Durañona consideró que "es una muletilla tan vieja como la Argentina misma. Siempre se va a decir que la carne está cara, como sucede también con el combustible o los neumáticos de un auto. La carne en Argentina, históricamente, en cuanto al precio, la viene corriendo de atrás porque no está atada al dólar, sino a la demanda interna, si bien la cadena es larga, a la corta o a la larga el precio de la carne lo fija el consumidor".

"El Mercado de Liniers debe ser el mercado más transparente del mundo porque no existe en ninguna parte esto que sucede acá, en que las consignatarias de hacienda ofrecen productos en un mercado común y todo el mundo tiene derecho de ir y ofertar al valor que considere que cuesta, o bien, a competir con los demás oferentes, lo que es uno de los principios básicos del libre comercio. Es por ello que desde Sáenz Valiente & Bullrich estamos orgullosos de pertenecer al Mercado de Liniers, que está próximo a mudarse, pero que no dejará de existir, aunque sí se le cambiará el nombre".

"Enero fue un mes de sobreoferta, sobre todo por la presión fiscal que se genera al cierre de los balances, entonces el productor retiene un poquito y vende en enero. Hoy el kilo de carne viva está en los 80, 85 o 90 centavos de dólar, lo que, comparativamente, a nivel mundial está barata, porque, por ejemplo, en Uruguay y Brasil, cuesta casi 2 dólares. Lo contrario a ello es comprar una prenda de vestir en Argentina porque están entre una y una vez y media más cara que el resto del mundo, incluso en Brasil".

"Por lo que rinde podemos seguir diciendo que la carne en el mostrador en Argentina está barata".

Al evaluar el precio que se le paga al productor ganadero, Horacio Durañona explicó que "el sector agropecuario no está considerado como empresariado, aunque lo sea. Independientemente de ello, hoy en Argentina cualquier sector productivo está alcanzado con un mínimo de presión fiscal del 40%, sin embargo, el sector agropecuario tiene un piso del 60%".

Sobre las exportaciones Horacio Durañona consideró que "el sector tuvo un gran repunte en los últimos dos años por una gran demanda de China, pero ahora eso está frenado un poco por algunos reordenamientos que hubo en China, incluso ello nos está dando algunas complicaciones con barcos cargados que están viajando hacia allá con carne que aún no pudimos fijarle el valor porque bajó casi un 30% el valor de la tonelada y ahora están queriendo renegociar; esto no solo sucede con la carne argentina, sino con la que China le compra a Brasil y a Uruguay también".

Al evaluar las nuevas políticas nacionales en materia de exportación de carnes, el consignatario explicó: "no hemos visto aún la gran influencia del cambio de gobierno, estamos esperando a ver qué pasará, es como que están jugando a la payana con brazas y aún no se sabe qué es lo que van a terminar haciendo con el tema exportaciones, pero estimamos que va a haber algún tipo de restricción o alguna carga de renta, lo que resentirá la exportación, porque como la exportación de carnes dejará de ser un negocio el productor volverá a la soja".