13/09/2022PRODUCCION

“El mundo no deja de sorprenderse de por qué nosotros no podemos enderezar el país, y producir en una forma ordenada y constante”

Las arcas del Estado Nacional están recibiendo los dólares que provienen de la venta de soja, con el incentivo de un dólar para este tipo de operaciones a 200 pesos. La semana pasada, en los medios nacionales, fueron recurrentes las noticias en este sentido, con ventas históricas de soja por parte de los productores. 

Consultado el Ing. Juan Ignacio Alberdi sobre este particular, dijo en entrevista con La Nueva Radio Suárez que “esto no termina de ser un parche. No dejo de reconocer que el productor, el campo en general, lo ha aprovechado. Eso se ha visto reflejado en la cantidad de ventas que se han hecho. Pero no deja de ser un parche porque ese movimiento que se genera en el precio de la soja repercute en otros sectores que están influenciados también en sus costos por el precio de la soja. O sea, todos los alimentos balanceados, que consumen cerdos, pollos, feedlot vacunos y demás, tienen un componente de soja. Eso también está repercutiendo en ese valor y no deja de ser injusto para los otros sectores”. 

Puso como ejemplo, de los sectores que se perjudican con esta propuesta de dólar soja, “las economías regionales, que siempre son muy castigadas, que no están recibiendo un dólar referencial”.  

Reconoció que “el campo ha aprovechado mucho, se han vendido un montón de toneladas la semana pasada, que fue la primera semana que estuvo en vigencia el sistema. Y se aprovecha de formas que va a parar, directamente de vuelta, internamente. El productor que lo aprovecha y que no lo tenía en cuenta puede tener acceso a comprar alguna herramienta, a renovar algún alambrado, etc. O sea, son cosas que vienen muy bien porque el campo, no es que se lleva la plata para afuera, sino que lo reinvierte y va generando movimiento dentro de lo que es su comunidad, su región y el país en general”. 

Aclaró que se ha hablado mucho que “el productor se sienta arriba de la soja y no la vende”, que el productor agropecuario “durante siete meses va produciendo sus granos, va invirtiendo. Y recién puede vender cuando está la cosecha. Después de eso tiene que hacer una venta escalonada para ir haciendo frente a sus costos”. 

Por eso dijo que, si bien, en un primer momento, se produjo una venta de soja muy importante, consideró que “el productor no va a vender toda la soja que tiene, porque la necesita para ir haciendo frente a los costos. Tiene que seguir haciendo una reserva. Y en este país la única forma de hacer una reserva es quedándose con un grano de trigo, de soja, de maíz. Hoy el sistema no está armado como para que uno pueda hacer un plazo fijo, una compra de dólares, como para vender cuando necesita pagar fertilizantes, herbicidas, lo que fuera. Los granos son su moneda de cambio, es la única forma de ir haciendo frente a los costos”. 

Consultado el Ing. Alberdi si considera que al país le hacen falta planes a medianos y largos plazos, indicó que “esto preocupa mucho. Hoy, con 63 años, veo que es muy difícil esa tendencia que tenemos a deshacer todo lo bueno. Los otros países han cambiado mucho la política –Chile, Perú, Bolivia, Paraguay-, con grandes cambios en la parte política, sin embargo, la parte económica tiene otro carril. Y esos países en cierta forma van para adelante”. 

Agregó que “tenemos un país que es una bendición en lo que son las producciones. Antes éramos el granero del mundo, donde seguimos teniendo mucho potencial. También tenemos producción de minerales, muy deficitaria en lo que es el potencial de producción. La Cordillera de los Andes es la misma para Chile que para nosotros. Nosotros producimos el 15% de lo que produce Chile, ¿por qué es eso? A Vaca Muerta, con todo lo que es petróleo, donde hay un potencial terrible, le falta explotación. Hoy aparece el litio, en todo lo que es la Puna y el Norte argentino. La plataforma marina es una de las más extensas del mundo y la explotan otros. Es una lástima y el mundo no deja de sorprenderse de por qué nosotros no podemos enderezar el país, y producir en una forma ordenada y constante”.