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Avanza la siembra de fina en Coronel Suárez: ya se superó el 75% del área pese a las demoras iniciales

En el marco de la actual campaña de cultivos de invierno, el ingeniero agrónomo Eduardo de Sa Pereira, técnico del INTA Coronel Suárez, brindó un panorama actualizado sobre el avance de la siembra en el distrito, que estuvo marcada por demoras, pero logra encaminarse hacia su tramo final.

Según explicó, la campaña de fina comenzó de manera lenta debido a varios factores. Por un lado, las abundantes precipitaciones registradas durante junio y el arrastre de humedad desde el otoño, y por otro, el retraso en la cosecha de soja, ya que muchos cultivos de invierno se implantan sobre esos rastrojos.

A pesar de estas dificultades, el avance es significativo: en Coronel Suárez ya se supera el 75% del área sembrada, mientras que a nivel regional el progreso ronda el 90%.

Lotes anegados y decisiones a contrarreloj

El técnico indicó que aún quedan algunos lotes sin sembrar, principalmente en sectores afectados por anegamientos, como zonas del norte del distrito y Huanguelén. En estos casos, los productores evalúan la siembra de ciclos cortos de trigo, una alternativa que permite reducir riesgos frente a posibles heladas tardías.

Sin embargo, en situaciones más complejas, algunos lotes podrían quedar fuera de la campaña de fina y pasar directamente a cultivos de verano.

Menor superficie, pero con tecnología sostenida

De Sa Pereira también señaló que se espera una leve reducción en el área total sembrada respecto a campañas anteriores. Uno de los motivos fue el alto costo inicial de los fertilizantes, especialmente la urea, aunque posteriormente los precios bajaron y permitieron retomar la siembra.

En este contexto, destacó que en Coronel Suárez se mantiene un nivel tecnológico medio a alto, lo que implica una fuerte dependencia de la fertilización para sostener los rendimientos.

En cuanto a la distribución de cultivos, se mantiene la proporción habitual:

65% de trigo
35% de cebada

Además, crece el interés por la cebada forrajera con destino a exportación.

Buenas perspectivas para el girasol y la ganadería

Pensando en la campaña de gruesa, el ingeniero remarcó que el girasol aparece como uno de los cultivos con mejores perspectivas. En los últimos años viene ganando superficie en detrimento de la soja, tendencia que podría profundizarse.

Entre sus ventajas, mencionó su buena adaptación a la región, su cosecha temprana y la posibilidad de liberar los lotes con tiempo suficiente para la siembra de pasturas.

Este punto resulta clave en un contexto donde la ganadería muestra signos de recuperación. El incremento en la implantación de pasturas permitiría mejorar la producción de forraje, reducir costos de alimentación y fortalecer los sistemas mixtos, característicos del partido.

El clima, un factor a seguir de cerca

En relación al panorama climático, De Sa Pereira señaló que existe la probabilidad de un fenómeno de El Niño, con precipitaciones por encima de lo normal, especialmente durante la primavera.

Si bien aún no hay consenso total entre los especialistas sobre su intensidad, destacó que actualmente los suelos cuentan con una muy buena reserva hídrica, producto de las lluvias acumuladas.

En cuanto a las heladas, si bien hubo episodios puntuales con temperaturas bajo cero, no se registraron daños significativos hasta el momento. No obstante, advirtió sobre la alta humedad y la falta de sol en las últimas semanas, factores que obligan a un monitoreo constante de los cultivos.

Un escenario alentador, pero con cautela

De cara a los próximos meses, el panorama es moderadamente optimista. La combinación de buena humedad en el suelo y la expectativa de lluvias primaverales genera condiciones favorables tanto para los cultivos de invierno como para el inicio de la campaña de gruesa.

Sin embargo, el especialista remarcó que aún resta camino por recorrer y que las decisiones productivas deberán seguir ajustándose a la evolución del clima y del contexto económico.

“Hoy tenemos una muy buena reserva de humedad, lo cual es clave tanto para los cultivos implantados como para lo que viene”, concluyó.