12/06/2019NACIONALES

Para la CAC, reconstruir la economía "va a llevar más de veinte años"

El Secretario de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y Secretario General de la Federación Económica de Entre Ríos, Natalio Mario Grinman, dialogó con ámbito.com sobre el escenario político y económico.

En el marco del Encuentro Anual para el Desarrollo del Comercio y los Servicios organizado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), empresarios de todo el país se dieron cita en Parque Norte para intercambiar sus posturas sobre la coyuntura económica.

Horas antes de conocerse los nuevos anuncios en el tablero electoral, el Secretario de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y Secretario General de la Federación Económica de Entre Ríos, Natalio Mario Grinman, dialogó con ámbito.com sobre el escenario político y económico.

Periodista: En los discursos de apertura del encuentro se hizo hincapié en los diagnósticos del país en el corto plazo versus el largo plazo, ¿cuál es su postura?

Natalio Mario Grinman: En algún momento en todos los órdenes de la vida hay que pagar ciertos costos. Los argentinos, después de siete u ocho décadas de fracasos de todos los gobiernos que pasaron, estamos en una situación similar a cuando se termina una fiesta y alguien la tiene que pagar. Nos toca aceptar los sacrificios que tenemos que hacer para empezar a construir un país con cimientos fuertes ya que la Argentina no tiene bases de sustentación fuertes, y cada vez que pasa algo en cualquier parte del mundo a nosotros nos pega mucho más fuerte que a cualquier otro país emergente. Así que si el sacrificio que tenemos que hacer es apretarnos más los cinturones en términos económicos, para ayudar a construir un país en términos de república, ética e instituciones, yo creo que vale la pena. Si queremos tener un futuro en Argentina hay que hacer cambios importantes, y esos cambios implican sacrificios y tener la vocación de consensuar entre los distintos sectores de la política, a los políticos, a los empresarios, sindicalistas, y a los movimientos sociales. Si nadie quiere ceder es muy difícil pensar en un futuro.

P.: ¿Cuánto tiempo cree que va a llevar "pagar los costos"?

M. G.:Hemos destruido el país durante ochenta años, no podemos reconstruirlo ni en cuatro, diez, ni en veinte años, va a llevar varias generaciones una construcción de esta naturaleza, siempre y cuando se hagan las acciones necesarias y no se retroceda. Hay que avanzar a pasos cortos pero firmes. Para eso se requieren varias décadas. Lo importante es que todos los gobiernos, independientemente del color político, confluyan en un modelo que no se vaya cambiando, porque los argentinos somos propensos a refundar el país con cada gobierno. Esa no es la manera de construir. Hay que lograr un modelo sustentable que sea llevado adelante por todos los gobiernos.

P.: ¿Cuáles son las principales demandas del sector?

M. G.:Bajar la inflación, la presión fiscal además es tremenda, es la más alta de la Argentina y tiene su explicación en un desorbitante gasto público. Hay que bajar el gasto público y lograr el equilibrio fiscal. Es lamentable que tengamos que ser forzados por el Fondo Monetario Internacional. Vos en tu vida diaria si gastas más de lo que te ingresa, no comés. En los Estados en algún momento hay que hacer lo que hay que hacer y decir “bueno señores, no más gasto fiscal, no más emisión monetaria y aprovechar eso para financiar”.

P.: ¿Y además de la inflación y la reducción del déficit?

M. G.: Hay que lograr tasas de interés absolutamente razonables porque hoy el nivel es una locura. No se pueden desarrollar las pymes y las empresas si no hay créditos, y ni siquiera estoy hablando de créditos blandos, estoy hablando de créditos razonables. Otro tema es la modernización del marco laboral. Hoy tenemos un marco laboral que se retrotrae a la primera Revolución Industrial, entonces hay que buscarle otra modalidad, y esto no significa ir en detrimento de los trabajadores de ninguna manera, ellos son una pieza fundamental para el desarrollo del país, pero necesitamos una reforma que haga que las empresas sean competitivas, porque estamos viviendo la quinta revolución industrial y los empleos son completamente diferentes. Pero claro, hay sindicatos y sindicalistas que se resisten a perder esos supuestos privilegios y están atentando contra sus propios representados. Con la modernización laboral seguramente se va a lograr insertar una enorme masa de trabajadores que hoy están en la informalidad, que no tienen cobertura, obra social, ni nada que los proteja.

P.: ¿Están conformes con el tipo de cambio?

M. G.:El tipo de cambio siempre fue un problema. Los exportadores siempre quieren un cambio alto, y los importadores, bajo. En este momento el valor de la moneda es la que el mercado ha establecido y eso es lo razonable. El precio que tiene ahora la moneda es lo que tiene que estar valiendo. Lo que no hay que perder de vista es que se vaya adecuando de manera gradual a los índices de inflación, porque sino dentro de un año vamos a llegar de vuelta a un dólar que está atrasado.

P.: ¿Cómo está el diálogo con el Gobierno?

M. G.: Nosotros somos apartidarios, no apolíticos porque hacemos política gremial empresaria. Hemos dialogado con todos los gobiernos de la democracia y con algunos nos hemos sentido más cómodos que con otros. Tenemos un diálogo excelente por ejemplo con Dante Sica, aunque eso no significa que el Gobierno esté haciendo todo bien, pero siempre hay que reconocerle una mejora en la calidad institucional, y eso no es un tema menor. La economía todos la sentimos porque tenemos los bolsillos flacos, pero en este momento hay que privilegiar calidad institucional, la independencia de los poderes, especialmente de la Justicia, para poder vivir en una República de verdad.

P.: ¿Planean convocar a los precandidatos a presidente?

M. G.:Tenemos planeado reunirnos con todos los precandidatos una vez que se conozcan, siempre lo hemos hecho, para entregarles nuestras propuestas. Porque nuestra obligación es mantener las puertas abiertas al diálogo.

Fuente: Ambito.com