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Los ex presidentes de El Progreso compartieron recuerdos y destacaron el legado construido durante 88 años

Los ex presidentes de El Progreso compartieron recuerdos y destacaron el legado construido durante 88 años

En el marco del brindis por el 88° aniversario del Club Social, Deportivo y Cultural El Progreso de Pueblo Santa María, hubo un momento especialmente emotivo cuando los ex presidentes de la institución fueron invitados a tomar la palabra.

Eduardo Meier, Raúl Beier y Pedro Schroh compartieron recuerdos de sus respectivas gestiones, reconocieron el trabajo de las actuales autoridades y destacaron el enorme crecimiento que tuvo la institución a lo largo de las décadas.

El encuentro reunió a deportistas, colaboradores, integrantes de las subcomisiones y de la comisión directiva, ex dirigentes y funcionarios del Gobierno Municipal, en una celebración que, como había planteado el actual presidente Gustavo Di Battista, no tuvo carácter protocolar sino que buscó ser fundamentalmente una reunión de amigos y de toda la familia de El Progreso.

Eduardo Meier: “La institución siempre da más de lo que uno da”

El primero de los ex presidentes en hablar fue Eduardo Meier, quien reconoció que inicialmente no tenía previsto tomar el micrófono, pero finalmente aceptó la invitación para compartir algunas reflexiones sobre la historia del club.

Meier recordó los primeros tiempos y el crecimiento edilicio de El Progreso, evocando incluso aquellas épocas en las que la cancha estaba delimitada apenas por un alambre liso de unos 50 centímetros de altura, hasta llegar al desarrollo de la infraestructura que actualmente posee la institución.

Con emoción, destacó la cantidad de personas que a lo largo de los años aportaron para que ese crecimiento fuera posible.

“Lo mejor que le pudo pasar a Pueblo Santa María es esta institución”, afirmó, destacando que El Progreso se transformó en un espacio que trasciende ampliamente lo deportivo y que es querido por toda la comunidad.

En ese sentido, sostuvo que la institución siempre termina dando más de lo que cada persona individualmente puede aportar, y manifestó su alegría por continuar cerca del club y poder seguir colaborando para que continúe creciendo.

“Un feliz aniversario, un abrazo a todos y que sigamos todos juntos”, expresó al cerrar su mensaje.

Raúl Beier: “El Progreso siempre se sobrepuso”

También tomó la palabra Raúl Beier, otro de los ex presidentes de la institución, quien reconoció que regresar al club para un aniversario le genera una profunda emoción.

Beier recordó los años en los que estuvo al frente de la comisión directiva y admitió que durante su gestión hubo tanto logros como fracasos y momentos difíciles, particularmente vinculados a cuestiones económicas.

Sin embargo, destacó que esas dificultades nunca lograron detener el crecimiento institucional.

“El Progreso siempre se sobrepuso”, señaló, poniendo en valor la capacidad de la entidad para continuar avanzando a pesar de los obstáculos.

El ex presidente manifestó su orgullo por volver a compartir un aniversario y ser parte de la historia de una institución que, con el paso del tiempo, ha cambiado enormemente y para bien.

Antes de finalizar, tuvo un reconocimiento especial para la actual comisión directiva encabezada por Gustavo Di Battista, que se encontraba trabajando intensamente en la organización de la gran cena y baile aniversario que reuniría a unas 800 personas.

Beier pidió un fuerte aplauso para Gustavo y todo su equipo, destacando la responsabilidad que significa ponerse al frente de una institución de estas dimensiones.

Pedro Schroh: “No se va a terminar mientras tengamos nuestros chicos jugando”

El tercer ex presidente en dirigirse a los presentes fue Pedro Schroh, quien eligió hablar especialmente desde una mirada hacia las nuevas generaciones.

Schroh manifestó su alegría por poder compartir el aniversario junto a los más jóvenes, los deportistas y los entrenadores, destacando el sentido de pertenencia que caracteriza a quienes participan de las diferentes disciplinas.

También puso en valor el trabajo de las subcomisiones, fundamentales para que cada actividad pueda desarrollarse y alcanzar sus objetivos, y reconoció especialmente el esfuerzo de la actual comisión directiva.

“Venimos con continuidad a Santa María y vemos que todos los fines de semana hay una actividad en el club”, señaló, destacando el movimiento permanente que caracteriza actualmente a El Progreso.

En uno de los momentos más emotivos de su intervención, Schroh se refirió a quienes suelen expresar preocupación por el futuro de las instituciones y sostuvo que El Progreso no tiene por qué terminar mientras los chicos continúen jugando y mientras las familias transmitan desde sus hogares la importancia de pertenecer al club.

“No se va a terminar nada”, afirmó con contundencia.

Para Schroh, la continuidad de la institución depende también de que las nuevas generaciones conozcan y valoren lo que representa El Progreso para Pueblo Santa María.

Con emoción, cerró su mensaje deseando un feliz cumpleaños a la institución y compartiendo un nuevo aniversario junto a quienes actualmente sostienen la vida cotidiana del club.

Tres gestiones, una misma historia

Los testimonios de Meier, Beier y Schroh permitieron recuperar distintas etapas de la historia de El Progreso, pero también mostraron una coincidencia: ninguna comisión directiva construye sola.

Cada gestión recibe una institución que fue construida por quienes estuvieron antes y deja, a su vez, nuevas bases para quienes continuarán después.

Ese espíritu quedó reflejado en el brindis por los 88 años, donde los ex presidentes compartieron la mesa con los dirigentes actuales, deportistas, colaboradores, integrantes de las subcomisiones y funcionarios municipales.

La celebración también permitió poner en valor una característica que atraviesa toda la historia de El Progreso: el trabajo voluntario, el compromiso y el profundo sentido de pertenencia de quienes sienten que el club forma parte de su propia historia familiar.

A 88 años de su fundación, las palabras de quienes alguna vez tuvieron la responsabilidad de conducirlo dejaron un mensaje claro: el futuro de El Progreso se construye sobre una historia que comenzó hace casi nueve décadas y que continúa escribiéndose, generación tras generación, en Pueblo Santa María.