El Voluntariado del Hospital celebró sus 31 años con un multitudinario té en el Salón Dorado
Con una excelente concurrencia y un clima cargado de calidez, el Voluntariado del Hospital Municipal llevó adelante su tradicional té aniversario en el Salón Dorado del Centro de Pesca Deportiva, celebrando 31 años de trabajo solidario en la comunidad.
La propuesta combinó todo lo que ya es característico de este encuentro: té, café, una amplia variedad de tortas caseras, sorteos, música en vivo y momentos de baile, en una tarde que volvió a reunir a vecinos y colaboradores en torno a una causa que trasciende generaciones.
“Llegó el té y muy satisfactoriamente, con tanta gente que viene voluntariamente a colaborar. Estamos orgullosísimas”, expresó Blanca Rossetti, destacando la convocatoria y el acompañamiento constante de la comunidad. En ese sentido, subrayó además la cantidad de donaciones recibidas: “Este año nos superaron los regalos, todo el mundo se va a ir con algo”.
Desde la organización, también se puso en valor el trabajo silencioso de quienes hacen posible cada edición. En la cocina, el movimiento fue incesante: bandejas de tortas, teteras que no dejaban de servirse y el compromiso de cada voluntaria. “Pedimos que las tortas sean caseras, y la gente repite porque están muy ricas”, comentó Silvia Vera, quien lleva 30 años en la institución. Con emoción, agregó: “A mí me encanta hacer el bien. Muchas veces somos la familia de quienes no tienen a nadie”.
Participaron todas las voluntarias, incluso las que más años tienen en la institución, como Mary que comentó: “Soy la única que queda de aquel primer grupo, pero por suerte se siguen incorporando nuevas integrantes. Hoy somos más de veinte y seguimos creciendo”.
El evento contó con distintos números artísticos que aportaron su talento de manera solidaria. La música en vivo, con clásicos de las décadas del 60, 70 y 80, generó momentos de emoción y también de baile, mientras que agrupaciones locales como el Ballet Cruz del Sur, con cuatro de sus integrantes, acompañaron con su presentación, sumando color a la jornada.
“Los nervios en la previa son muchos, pero cuando llega el momento y vemos el salón lleno, sabemos que todo valió la pena”, expresó Cristina Fredes, reflejando el sentir de todo el grupo.
El té del Voluntariado no solo es un evento social, sino también una instancia clave para recaudar fondos y sostener las múltiples acciones que desarrollan en el hospital, acompañando a pacientes y familias en momentos difíciles.
Con 31 años de historia, el Voluntariado del Hospital Municipal volvió a demostrar que la solidaridad, el compromiso y el trabajo en equipo siguen siendo pilares fundamentales en la vida de Coronel Suárez.
5.1 °C •

