El Taller Protegido de Coronel Suárez celebra 40 años de trabajo, inclusión y compromiso comunitario
El Taller Protegido de Coronel Suárez se prepara para celebrar sus 40 años de trayectoria, una fecha muy especial que representa cuatro décadas de trabajo, inclusión y acompañamiento a personas con discapacidad.
En los estudios de La Nueva Radio Suárez estuvieron Gabriela Aguirre, presidenta de la institución, y Mercedes Richiardi, integrante histórica del taller, quienes destacaron la importancia que tiene este espacio para sus 41 operarios y para toda la comunidad.
Actualmente, los trabajadores concurren de 8 a 12 horas, desayunan al llegar y desarrollan distintas tareas productivas, entre ellas la elaboración de trapos de piso, rejillas, escobillones y bolsas de residuos de diferentes tamaños.
Uno de los principales objetivos del Taller Protegido es que sus productos puedan llegar cada vez a más vecinos y empresas. Además de contar con un local de venta en la sede de Avellaneda e Israel, los operarios también salen a comercializar lo que producen, una actividad que valoran especialmente porque les permite vincularse con la comunidad.
Entre los clientes habituales se encuentran la Municipalidad de Coronel Suárez, la Cooperativa Obrera y otras instituciones y empresas, aunque desde el taller invitaron especialmente a las pequeñas y medianas empresas locales a sumarse y adquirir sus productos. Destacaron, además, la calidad de los artículos, como las bolsas de residuos, los cepillos y los trapos de piso confeccionados con algodón.
En el marco de este aniversario, la institución también recibió recientemente un nuevo telar, una herramienta fundamental para la producción de trapos y rejillas, que fue posible gracias al acompañamiento de empleados del Banco Galicia, aportes de particulares y la colaboración de otras instituciones.
El nuevo equipamiento permitirá contar con dos telares en funcionamiento, incrementar eventualmente la producción y, fundamentalmente, tener una alternativa ante cualquier inconveniente con la maquinaria anterior, que ya tenía muchos años de uso.
Durante la entrevista también resaltaron el valor de la huerta del Taller Protegido, otro de los espacios que disfrutan especialmente los operarios y que permite producir alimentos que luego son comercializados. “De la huerta a la mesa”, señalaron, invitando a los vecinos a acercarse y conocer también esta propuesta.
En cuanto al edificio, indicaron que se encuentra funcionando correctamente y cuenta con calefacción, agua y equipamiento renovado, aunque requiere algunos trabajos de mantenimiento, especialmente de pintura y reparación de la parte interior.
Las referentes del Taller Protegido remarcaron que se trata de una institución que, al igual que el Centro de Día, no pertenece al Estado y funciona fundamentalmente gracias al compromiso de la comunidad.
El Estado aporta el peculio que reciben los operarios, pero el sostenimiento cotidiano de la institución requiere del esfuerzo de quienes trabajan, colaboran, compran sus productos y acompañan sus iniciativas.
En ese sentido, hicieron hincapié en la importancia de seguir fortaleciendo estos espacios destinados a personas con discapacidad, especialmente pensando en los jóvenes que egresan de la Escuela Especial y necesitan oportunidades para incorporarse al mundo laboral.
Mercedes Richiardi, quien lleva aproximadamente 20 años vinculada al Taller Protegido y tiene además una nieta que concurre a la institución, destacó el crecimiento y la transformación que ha tenido este espacio a lo largo del tiempo.
El taller comenzó sus actividades en la Sociedad de Beneficencia y desde 2009 funciona en su actual sede de Israel y Avellaneda. Para quienes forman parte de la institución, estos 40 años son también una oportunidad para reconocer a quienes impulsaron sus primeros pasos, entre ellos Mónica Durand y Pablo Plandolit, mencionados durante la entrevista como parte fundamental de los orígenes.
El aniversario tendrá su celebración el lunes 24, con un encuentro sencillo pero muy significativo para toda la comunidad del Taller Protegido. Habrá un brindis, una torta y música para compartir junto a los operarios y quienes forman parte de la institución.
Desde el Taller invitaron a la comunidad a acercarse, no solamente durante el festejo sino durante todo el año: “Las puertas están abiertas en todo momento”, remarcaron, destacando que siempre es bien recibida la visita de quienes quieran conocer cómo trabajan y acompañar sus proyectos.
A cuatro décadas de su creación, el Taller Protegido continúa sosteniendo una premisa fundamental: generar oportunidades de trabajo, autonomía e inclusión para personas con discapacidad, para que puedan desarrollar sus capacidades y sentirse parte activa de la comunidad.
En ese camino, sus integrantes plantearon también la necesidad de seguir avanzando en políticas y propuestas destinadas a la discapacidad en Coronel Suárez, porque, como expresaron durante la entrevista, todavía queda mucho por hacer para que quienes se forman puedan acceder posteriormente a un empleo y desarrollar una vida laboral como cualquier otra persona.
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