30/07/2019INSTITUCIONES

Centro Comunitario Espíritu Santo de Pueblo Santa Trinidad.

Diariamente desayunan, almuerzan y meriendan alrededor de 80 chicos. Atraen también las propuestas de talleres y actividades.

Las actividades se programaron antes del receso invernal. Calladamente, con una cuidada organización. Ya tienen todo dispuesto, tanto el alimento para preparar los desayunos, almuerzo y meriendas, como las actividades que entretienen las horas de los chicos.

Consultada Norma Gaab, Coordinadora del Centro, cuenta que “en las vacaciones de invierno hicimos un proyecto con todos los colaboradores. El comedor está abierto al mediodía. Los chicos primeros vienen a desayunar. Y el que se quiere quedar todos los días hay diferentes talleres hasta las 3 de la tarde. Después está la merienda y se van”.

“En las vacaciones de invierno es el primer año que hacemos esto. Hay muchas mamás a las que les venía bien, por el tema del trabajo y los colaboradores veían que hacía falta esto, frente a la necesidad que se vive. Los chicos están bien contenidos y tienen su desayuno, almuerzo, merienda, todos los días”.

Hay diferentes talleres. El lunes hubo un circo que armó el Colegio San José. Hubo kermese del Colegio Estrada. El Movimiento Familiar Cristiano también participa con diferentes propuestas. Hay profesores de un club que dan su tiempo, entreteniendo a los chicos con diversas actividades.

“Hay mucha gente que viene a colaborar, que da su tiempo, de manera anónima. No quieren dar sus nombres”, dice Norma, quien informa que cada día concurren a estas propuestas 86 chicos.

“El primer día hubo unos 58, 60 chicos. Después, las mamás al enterarse de esto, se fueron sumando y hoy llegamos a 86 chicos todos los días”, informa Norma Gaab.

En cuanto a cómo se arreglan con la preparación diaria de las comidas y la atención de los chicos, más los productos que hacen falta para preparar el alimento, indica que “hay muchas mamás que vienen a colaborar y también gente que viene ad honorem. En cuanto a la comida, los menús, se hicieron con gente que colabora, que no quiere que digamos su identidad, que lo hacen anónimamente. Así viene el pan todos los días de muchas panaderías que nos traen para los nenes. Hay gente que, a la tarde, antes de irse los chicos les traen pochoclos, alfajores, caramelos. Todo el que colabora lo hace de manera anónima”.

Dice que no necesitan nada, que todo está dispuesto: “se organizó primero antes y después decidimos hacerlo, cuando teníamos los menús, las frutas, todo… ahí decidimos hacerlo”.

La comida, “está asegurada para todos los días. Y ya la tenemos acá, no tenemos ni que pedirla porque está siempre adelantado el almuerzo de los chicos. Es increíble la solidaridad de la gente. Gente que viene y les trae a los chicos, gente que viene a atender a los chicos en el almuerzo. Solos, la gente viene”.