01/01/2020INSTITUCIONES

Centro Comunitario Espíritu Santo.

Donde la solidaridad le hace frente a la necesidad.

Cerró el año 2019 donde, otra vez, el Centro Comunitario Espíritu Santo estuvo firme, haciéndole frente a la necesidad, a la carencia, a la ayuda a las familias, atendiendo su tesoro más preciado: los niños.

Cada sábado almuerzan en este Centro unos 90 chicos.

Están habilitadas las piletas para la temporada de verano, cada sábado, durante la mañana, con un guardavida que cuida a los niños que aprovechan estos espejos de agua, hasta el mediodía, cuando se les sirve el almuerzo que un grupo de mujeres les preparan.

Y durante la semana, de lunes a viernes, estas piletas del Centro Comunitario estarán siendo utilizadas por el programa Escuelas Abiertas en Verano, la sede de la EP N° 5 de Santa Trinidad.

Consultada Norma Gaab, quien dirige el lugar, dijo que “este año 2019 ha sido muy difícil, pero damos gracias por lo vivido y lo logrado en todos estos días. Gracias a mucha gente, por quienes hemos podido seguir ayudando a las familias y que nuestros chicos hayan estado contenidos en este lugar”.

Agregó que estamos en un momento difícil para todos, “en este lugar les brindamos el almuerzo los días sábados y los días de semana, con leche, galletitas, y ayudamos a las familias que no llegan a fin de mes”.

En un año que ha sido complicado para todos si hay alguien que puede dar testimonio que, frente a la necesidad, hay muchísima solidaridad es el Centro Comunitario Espíritu Santo.

Al respecto, Norma Gaab dice que “la solidaridad de Coronel Suárez es grandísima. Nosotros, la verdad que no nos podemos quejar. Hemos recibido lo que los niños necesitaban, han tenido el otro día su fiesta de Papá Noel, gracias a muchísima gente, un gran asado. Han tenido todos los días su leche, los productos para preparar el almuerzo de los sábados. Tenemos que agradecer a la Divina Providencia y a todos los colaboradores que hicieron esto posible. Un año 2019 medio difícil, pero que nosotros lo afrontamos muy bien”.

Y en la despedida un gran deseo: “trabajo para nuestra gente, para todos. Es el trabajo lo que hace falta. Una vez que la gente tiene trabajo todo cambia. Seguiremos el próximo año como estamos, aunque mejor. Hemos pasado bien este año, gracias a los colaboradores. Son muchísimos jóvenes los que están ayudando, que se han acercado a estar presentes. También al Padre Leandro y al Padre Fabián Tula, porque ellos son los que trajeron a muchos jóvenes a trabajar con nosotros” finalizó Norma Gaab.